Pan Am no es Mad Men

Por | 8 de Agosto de 2011, 18:03

Los directivos de ABC no paran de repetirlo: Pan Am no es (ni pretende ser) Mad Men, y tan sólo hace falta echar un vistazo a sus promos para darse cuenta de que sólo tienen en común la época en la que están ambientadas. Ni utilizarán los hechos históricos de la misma manera, ni sus personajes pertenecen a la misma clase social, ni mucho menos se dirigen al mismo público porque Pan Am aspira a volar mucho más alto.

La nueva serie de la ABC seguirá el día a día de un grupo de chicas encabezado por la rebelde Maggie (Christina Ricci) que deciden convertirse en azafatas de vuelo de la aerolínea de lujo más conocida del mundo en busca de una vida mejor y, sobre todo, en busca de la tan ansiada libertad que en aquella época tan sólo podía ser disfrutada por los hombres. Pero no todo serán tan bonito y simple ya que una trama más sombría relacionada con el espionaje se introducirá de la mano del personaje de Kate (Kelli Garner), que aprovechará sus viajes para hacer algo más que conocer nuevos países.

Según Paul Lee, presidente de entretenimiento de ABC, y a propósito de las comparaciones con Mad Men comenta que se trata de un lienzo mucho más amplio y brillante y, por tanto, esperan atraer a una audiencia mucho más amplia y brillante (signifique lo que sea que signifique). Pero dejando de lado la amplitud y la brillantez, lo que queda muy claro es que el tono será mucho más ligero, algo que según Thomas Schlamme, productor ejecutivo de la serie, se debe a que se centra en personajes femeninos en lugar de masculinos.

Y ahora, permitidme que haga un pequeño inciso porque esta afirmación, a parte de que me parece tremendamente sexista, me demuestra que el señor Schlamme no ha visto demasiados capítulos de Mad Men. Y lo digo porque cualquiera que haya visto la serie sabe que, aunque Don Draper es el protagonista de la serie, el personaje de Peggy Olson a menudo es tan importante como el propio Don. Con lo fácil que era decir el tono de Pan Am era más ligero porque así lo requería la historia o porque le había dado la gana que fuese así ¿por qué se mete en cuestiones de género?

Pero dejando de lado el comentario, precisamente uno de los elementos de la serie será la ironía (o más bien contradicción) que rodeaba la profesión de azafata en aquella época ya que las chicas debían tener estudios y hablar varios idiomas, por tanto, se trataba de chicas preparadas para el mundo moderno, pero que por otro lado debían ceñirse a una estética muy concreta, e incluso eran obligadas a llevar faja y debían soportar que les controlasen el peso.

Por último, hay una cosa más en la que la serie de la ABC será muy diferente a la de AMC y es que si en las oficinas de los hombres de la Avenida Madison nunca se disipa la nube de humo de tabaco, en los aviones de Pan Am ningún personaje aparecerá fumando saltándose así el rigor histórico a la torera por el bien del reparto de la serie (o eso dicen). Y digo yo, ¿tan difícil es poner una máquina de humo o utilizar cigarrillos eléctronicos?

Más allá de la anécdota, Pan Am es sin duda una de las apuestas de ABC más arriesgadas de la temporada y que tendrá que hacerse un hueco la próxima temporada en la disputada (y muy femenina) noche de los domingos a partir del 25 de septiembre. Eso sí, antes de verla tened en cuenta que lo mejor es dejar vuestros prejuicios en la puerta (yo la primera) porque aquí se trata de disfrutar del espectáculo.

Foto: Gossip and Soaps

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