[Recap] 4×05 Breaking Bad: Shotgun

Por | 16 de Agosto de 2011, 21:02

El artículo que vas a leer en TVlia puede contener información del futuro argumento de la serie. Lee bajo tu propia responsabilidad

Está claro que como pitonisa no me podría ganar la vida. El gran Gus nos la ha vuelto a pegar. El episodio de la semana pasada acabó con un Jesse con la mirada perdida y aparentemente conformado con su incierto destino, y con un Walter que parecía ser su única esperanza. Todo parecía indicar que todo dependería de lo que Walter hiciese o dejase de hacer pero al final no sólo no ha sido así, sino que además éste se ha dado cuenta de que no es más que el último eslabón de la cadena tanto en el trabajo como en casa.

El mensaje de Gus al devanarle el cuello a Victor le llegó alto y claro a Jesse: en cualquier momento les podría tocar a ellos y no podían hacer nada para remediarlo. La muerte del pobre Gale sólo consiguió retrasar el desenlace, porque sus vidas dejaron de tener valor en el momento en que se dieron cuenta de que cualquiera puede seguir una receta. Así pues, si Walter no era necesario, Jesse lo era aún menos.

Solo y sin objetivos, Jesse se convirtió en una amenaza para el negocio porque su comportamiento autodestructivo podría llamar la atención de las personas equivocadas. Y con este panorama, era normal que todos pensásemos que el paseito de Mike tenía un único objetivo: deshacerse de él para cortar de raíz el problema. Eso es lo que hubiese hecho cualquier mortal pero claro, Gus no es cualquier mortal y construye una estrategia con la que consigue matar dos pájaros de un tiro.

Para empezar, le da un objetivo a Jesse, que tras el (prefabricado) incidente con el hombre de la escopeta recortada vuelve a sentirse útil y necesario. Consiguen tenerle controlado gracias a hacerle sentir como un héroe. ¿Pero era necesario montar todo este circo? Rotundamente sí, porque con esto también ha conseguido deshacer la entente formada por Walter y Jesse. Éste siente como si su padre putativo le hubiese fallado al no acudir en su auxilio ni hacer caso de su grito de socorro (léase su comportamiento autodestructivo) al estar ocupado con su familia. Ahora tiene dos trabajos, y queda claro que el del laboratorio no es el que más le gusta. Tenemos conflicto a la vista.

Walter, por su parte, también siente que le ha fallado. Por fin se ha dado cuenta de que ya no tiene nada con lo que negociar y, de hecho, ni siquiera tiene con quién negociar. Además, se le acabó lo de utilizar como medida de presión la excusa de que no puede trabajar solo porque eso se soluciona rápidamente enviándole a cualquiera para que le ayude. Entonces, ¿qué le queda? Pues trabajar, trabajar y trabajar para conseguir dinero para su familia y para seguir con vida.

Pero en casa las cosas no son mucho mejores ya que Skyler finalmente ha tomado el control absoluto y todo por culpa de un malentendido. Skyler interpreta que el mensaje de despedida (por si acaso) de Walter es un mensaje de amor, y casi sin querer, éste acaba recuperando su antigua vida, con todo lo que esto conlleva, y es que durante su ausencia no sólo ha cambiado el suavizante de las sábanas o que Walter Junior beba café (en una taza de la empresa del amante de Skyler, por cierto). De repente, no sólo se ve obligado a mudarse por el bien del negocio sino que además se encuentra con que han decidido por él cuándo lo va a hacer. Más horarios que cumplir, más alarmas que poner a su reloj.

Y en vista que ya no puede controlar ningún aspecto de su vida, es normal que salte de la manera que lo hace en la cena en casa de Marie y Hank cuando éste califica a Gale de genio. Gracias a la tapadera de Skyler, Walter es para su familia un adicto al juego en recuperación, así que no soporta que otros se lleven el crédito de sus méritos. Y si no fuese porque no podía ser, por un momento pensé que, con la euforia del vino, Water acabaría diciéndole que Heisenberg era él.

Pero aunque no haya sido así, gracias a este comentario Hank vuelve a interesarse por el caso de la muerte de Gale y acaba encontrando la pista de la bolsa de Los Pollos Hermanos. Dudo que esto vaya a tener consecuencias inmediatas ya que tan sólo estamos en el quinto episodio de la temporada, pero podría ser algo a tener en cuenta más adelante. Hank se ha levantado de la cama y empieza a volver a ser el de antes, así que sólo es cuestión de tiempo que acabe uniendo los puntos.