[Recap] 4×06 Damages: Add That Little Hopper To Your Stew

Por | 22 de Agosto de 2011, 22:31

El artículo que vas a leer en TVlia puede contener información del futuro argumento de la serie. Lee bajo tu propia responsabilidad

La semana pasada fui muy crítica con We’ll Just Have To Find Another Way To Cut The Balls Off Of This Thing porque me pareció un episodio tramposo al que se le veían demasiado las costuras, pero también porque no me parecía que los actos de Boorman fuesen coherentes con lo que habíamos visto de su personaje. Por suerte, este episodio ha vuelto a poner las cosas en su sitio y, sobre todo, nos ha vuelto a mostrar la mejor cara de Damages, es decir, la que nos manipula sin que se note.

Pero empecemos por Boorman, bajo mi punto de vista el principal problema del episodio anterior. Al final nos hemos enterado de que su plan consistía en utilizar la ley para alejar a Nassim de Ellen y Patty devolviéndole a Afghanistan, y conseguir que su testimonio no pudiese ser utilizado jamás a causa de que en su expediente siempre constará la acusación de atentar contra la seguridad nacional. Eso es matar a dos pájaros de un tiro. Sigo pensando que es mucha casualidad que precisamente cuando le tocaría eliminar a Ellen se le ocurra un plan alternativo, pero la solución ha sido lo suficientemente satisfactoria como para que no se lo tenga en cuenta.

Eso sí, aunque Boorman se ha deshecho de Nassim (o al menos eso parece), continúa teniendo el problema del cabo suelto de Ellen. Ésta, lejos de apartarse del caso, gracias a Patty y Bill está cada vez mas cerca de Boorman. Por ahora ya le han puesto cara al misterioso personaje del que les habló Nassim gracias al vigilante y sólo es cuestión de tiempo que consigan saber su nombre. ¿Qué hará Boorman cuando se entere de que le están acorralando? Con sus antecedentes, nos podemos esperar lo peor.

Mientras tanto, Erickson continúa negociando los nuevos contratos con la CIA, pero la fallida demanda de Ellen ha conseguido interponerse en su planes. A pesar de que Boorman se está encargando del control de daños, la imagen pública de High Star está muy tocada y eso puede dar al traste con todo su plan de expansión. Ed O’Malley se echa atrás en la venta de sus terrenos, y sin terrenos no hay nuevo campo de entrenamiento, y sin él no hay nuevos contratos. Ante este panorama, Erickson no tiene más remedio que sacar la artillería y utilizar al nieto de O’Malley, de la misma manera que se vio obligado a torturar a Chris, uno de sus chicos, para conseguir información. Todo sea por el bien de la humanidad.

Creo que ya lo he dicho varias veces pero el trabajo de caracterización de Erickson está siendo espectacular. A lo largo de la fantástica secuencia del bar vemos como su personaje pasa de un estado de euforia máximo a amenazar a O’Malley con una facilidad pasmosa al ver que sus planes se desmoronan. Nadie parece comprender lo mucho que se está esforzando en proteger a América y eso le saca de sus casillas, pero como buen cazador no deja que nada se interponga en su camino. Donde pone el ojo, pone la bala, y pobre del que se interponga en su camino.

Por último, tenemos el tema de la pequeña Katherine. Al final no tiene leucemia, pero a Patty le dura poco la alegría de la buena nueva. Michael viene dispuesto a llevarse a su hija y no dudará en llevar a su propia madre a los tribunales. Teniendo en cuenta lo mucho que le importa Katherine, Patty no se quedará con los brazos cruzados y no dudará en sacar todos los trapos sucios de su hijo, aunque, claro está, Michael también sabe muchísimas cosas de su madre. Como dije en el episodio en el que reapareció Michael, su personaje nunca me gustó demasiado pero me encanta que venga a complicarle la vida a su madre. El combate Hewes contra Hewes promete.