En un mundo maravilloso, existe la maldad en las personas… pero ¿cuál es su justificación? Esta es la pregunta que se hace esta semana Desperate Housewives. Y es que en Wisteria Lane la maldad puede venir de cualquier parte, aunque sea por un capricho, por un malentendido o por proteger a los seres queridos. Así mismo, se da un paso importante — modesto, pero importante — en el misterio de midseason y nos presentan a nuevos personajes, menores, pero con gran peso para las historias centrales. Comencemos.
En el episodio anterior de Desperate Housewives presenciamos otro giro hacia el final, una pistola y la presencia de Zach Young. ¿De quién es la pistola?, ¿quién la puso en el sillón?, ¿habrá sido la misma Beth? y qué me dicen de Zach, ¿qué lo trae de regreso a Wisteria Lane? Además de estas preguntas por resolver, las mujeres desesperadas tienen problemas propios que afrontar. Veamos que les espera en próximo domingo.