Si existe algo que no tenga muy buena fama en España, eso es la televisión. A diferencia del cine (aunque cada vez menos), existen pocos festivales audiovisuales dedicados a la producción televisiva, algo totalmente contrario a los festivales de cortometrajes, por ejemplo. Los productos televisivos se mueven principalmente en mercados. Un ejemplo patrio es Málaga Markets, y algo totalmente diferente, por su volumen y transcendencia es el MIPTV de Cannes.