Hay dos formas —para el guionista— de afrontar un episodio doble. Una posibilidad, que ya hemos visto esta temporada con The Time of Angels/Flesh and Stone es tratar cada parte como una historia independiente o casi independiente, cada una con su tono y su estilo pero enlazadas en lo temático. La otra es simplemente tratar la historia como un episodio de noventa minutos, en la que la primera parte son, esencialmente, cuarenta y cinco minutos de planteamiento. Ese es el caso de The Hungry Earth y, afortunadamente, nos deja hambrientos… Seguir leyendo »