Eso estaréis pensando, queridos lectores, todos aquellos que, como yo, seáis partidarios del hereje atajo de cismáticos que no le terminamos de ver la gracia a la serie. Tanto faltan cinco días, faltan seis días, pensáis: qué más os dará. Pues os debería dar, y mucho. Porque si estáis aquí —asumo que estáis aquí por voluntad propia, si no es así parpadead dos veces y avisaré a las autoridades— es porque os gusta la televisión, y el comienzo de la última y definitiva temporada de Lost es un acontecimiento televisivo… Seguir leyendo »