Todo llega a su fin. Friday Night Lights nunca ha estado entre las series más vistas ni entre las descargadas pero los pocos que la hemos seguido sabemos que se nos ha ido una de las mejores series de los últimos años. Y lo ha hecho de la única manera que lo sabe hacer, emocionándonos hasta el último momento. Y con esto no sólo me estoy refiriendo al partido, que todos sabemos que el fútbol no es más que una excusa, sino que hablo del desenlace de los personajes a… Seguir leyendo »
Parece mentira pero estamos a tan sólo un episodio del fin de Friday Night Lights. Han sido cinco temporadas llenas de emoción en los que hemos visto crecer a unos personajes hasta el punto de sentirlos como de la familia. La columna vertebral de la serie siempre estuvo conformaba por el sólido matrimonio Taylor. Tami y Eric siempre se apoyaron el uno en el otro en los malos momentos pero ahora ha llegado el momento de tomar una decisión crucial que puede dar al traste con todo.
En Don’t Go el entrenador tomó la determinación de quedarse en Dillon rechazando una oferta difícil de resistir por su vinculación emocional al equipo y porque siente que sus chicos se lo merecen. Yo no soy quién para contradecirle pero, a veces, toca ser un poco egoísta ya que, en general, (casi) nadie te acaba agradeciendo tus sacrificios. Así de injusta es la vida. Así pues, ¿el entrenador se acabará arrepintiendo de sus decisiones?
Después de la tormenta desatada la semana pasada en Gut Check, esta semana tocaba un episodio más reposado y en el que, sorpendentemente, se han cerrado varias cuestiones que parecían que iban a protagonizar el final de la temporada. Desde el principio muchos pensamos que el final que se merecía la serie era que el equipo ganase la final (o al menos estuviese a punto) y que el entrenador se fuese dejando el equipo en su mejor momento. ¿Pero ese es el final que se merecen los personajes?
Los Lions han perdido su imbatibilidad y los problemas de comunicación del equipo ponen en peligro su acceso a los playoffs. La fractura evidenciada en el episodio de la semana pasada no ha hecho más que aumentar y sin un equipo unido era de esperar que pronto llegasen las derrotas. Pero la pregunta es ¿este equipo es recuperable?
Los deportistas profesionales suelen hacer declaraciones después de competir y con el tiempo (casi) todos van aprendiendo que hay que tener cuidado con lo que se dice porque sus palabras se pueden volver en su contra, tanto si ganan como si pierden. Vince parece que todavía no es demasiado consciente pero sus declaraciones después del partido contra los Panthers provocarán una fractura en el vestuario que será difícil de superar.
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El entrenador Taylor está probablemente en uno de los mejores momentos de su carrera profesional: su equipo sigue invicto, le llaman Kingmaker en una revista nacional, pero no es oro todo lo que reluce. Cómo pudimos ver en el pasado episodio se siente un fracasado en casa a causa del comportamiento de Julie y no pudo evitar que eso afectase a su trabajo, y está claro que esto no es más que el principio.
La semana pasada pudimos ver en Kingdom cómo la euforia puede llevarnos a hacer muchas tonterías, como la de marcarnos con una percha candente, pero en cuanto pasa el momento hay que ser consciente de que nuestros actos tendrán unas consecuencias de las que habrá que responsabilizarse sin excusas. Pero no todos están dispuestos a hacerlo.
Los Lions han vuelto tras su pequeño descanso y lo hacen demostrándonos por qué van a convertirse en los campeones estatales: porque son un equipo. Este episodio ha tenido como tema principal el compañerismo, elemento básico para la construcción del equipo perfecto y la mejor manera de demostrarlo es volviendo al lugar en que el equipo resurgió de sus cenizas. El año pasado los Rangers de South King High School les dieron una paliza así que los Lions vuelven con ganas de venganza.
Como pudimos intuir en The Right Hand of the Father la semana pasada, el episodio de esta semana ha estado marcado por la reconstrucción de lazos familiares, y también sabíamos que en ningún caso iba a ser una tarea fácil. Para empezar, a Vince le está costando mucho aceptar que su padre quiere recuperar a su familia. Los malos recuerdos están todavía muy presentes en su mente y no puede evitar pensar que si vuelve a su vida puede traer de vuelva los problemas de adicción de su madre.
Dicen que la insolencia (entendida como atrevimiento o descaro) se cura con la edad porque con el paso de los años somos más conscientes de que nuestros actos tienen consecuencias de las que nos debemos responsabilizar. Y precisamente de eso va el episodio de esta semana porque si pensábamos que la fiesta desmadrada de las rally girls no iba a tener consecuencias estábamos muy equivocados.
Los Lions no han podido tener un mejor inicio de temporada después de derrotar a los vigentes campeones de Croft y eso se nota en el ambiente del East Dillon. Los ánimos están exaltados porque con su victoria han conseguido una gran repercusión en los medios y porque tienen la posibilidad de situar al equipo en el Top 20. Parece mentira que la temporada pasada el entrenador Taylor tuviera que luchar con uñas y dientes para defender al equipo ante el director del instituto ¿verdad?
El inicio de la temporada final de Friday Night Lights ha estado lleno de despedidas pero también de llegadas de nuevos personajes que nos harán más llevadera la despedida definitiva de nuestros héroes de Dillon. El tema principal del episodio de esta semana está relacionado, como indica el título, con las expectativas de futuro tanto de los personajes como las nuestras como espectadores, pero vayamos paso a paso.