T-Bag y Mahone entre tomas
Los behind the scenes nos encantan. Ya te mostramos lo que hace Sucre entre escena y escena. Esta vez los encargados de mostrarte lo que pasa detrás de las cámaras de Prison Break son T-Bag y Mahone.
Entrevista a Robert Knepper (T-Bag)

Esta es una entrevista donde Robert Knepper, T-Bag en Prison Break, habla sobre su vida persona y cómo cambió cunado comenzó con la exitosa serie. Habla sobre el ascenso a la fama, sobre su relación con su hijo y sobre la huelga de guionistas. Interesante entrevista.
¿Qué nos espera de T-Bag para el resto de temporada?
Muchos amigos me escriben preguntándome: “¿Qué pasa contigo? Con lo buenas que fueron para ti las 2 primeras temporadas”, y yo les digo: “Esperad, Aún sigue ahí”. T-Bag lleva pasando inadvertido varios capítulos, observando lo que pasa a su alrededor, pero le veréis haciendo de las suyas muy pronto.
¿Se sorprende la gente cuando te ve por la calle?
Una vez, estando en un hotel en Dallas esperando al ascensor, las puertas se abrieron y dentro había una idílica pareja, ambos rubios y de ojos azules. Cuando las puertas del ascensor se abrieron pegó un tremendo chillido y al momento se puso todo colorada, pues se había dado cuenta de que yo soy el actor y no el personaje. Es una gran sensación, afectar al público hasta ese punto. Al menos sienten algo. Lo que no me gusta es cuando mi hijo sangra y se me acerca una señora a preguntarme si me podía sacar una foto.
¿Eso te ha pasado?
Sí, aquí en Dallas. Estaba en la piscina con mi hijo, se tropezó golpeándose la cara contra el suelo. En ese momento una señora se me acercó y pude haberle dicho: “¡Que te jodan! ¡Mira a mi hijo!” Pero simplemente contesté: “Deme un minuto”. Cuando eres uno de esos actores que va de trabajo en trabajo piensas en que algún día llegará tu gran éxito, y ese momento me ha llegado. No con 20 años, sino con 40, así que me siento como “Jo tío, Esto es genial.” Así que no puedo ir a la persona que vio a mi hijo sangrando y decirle “¡Que te jodan!”
El futuro de ‘Prison Break’
Ojo, contiene spoilers sobre las tres temporadas de Prison Break.
Al hilo de una interesante reflexión en Series Blog.es acerca de los últimos golpes del destino sobre la doctora Sarah Tancredi y su efecto sobre los fans de la serie por mediación de páginas web como Prison Break Online, uno no puede sino pensar acerca del futuro de una serie que en un principio parecía estar pensada para una sola temporada.
Tal planteamiento nos dejó una primera temporada magnífica, basada en la evasión de una cárcel de ciertos personajes prototípicos, ángeles y demonios. La segunda parecía una continuación lógica: persecución, búsqueda de redención y una trama subyacente: los intereses ocultos de la Compañía que le habían hecho la vida imposible a Lincoln Burrows y a Scofield.
Sin embargo, esta segunda tanda nos dejó muchas contradicciones de guión y especialmente la desaparición de los personajes más fascinantes del producto. Y ojo, no hablo sólo de los fallecidos reales, como Tweener o Abruzzi, sino de los cambios que se produjeron en dos de los personajes más interesantes de la serie: T-Bag y C-Note. El segundo siempre pasó más desapercibido, pero comenzó como un personaje de enorme carisma y terminó siendo un lamentable soplón sensiblero obsesionado con el bienestar de su familia. T-Bag, genialmente interpretado por Robert Knepper, sigue siendo aparentemente el mismo, pero ha perdido completamente su interés: parece un androide que hace lo que se supone que tiene que hacer porque es muy malo maloso, pero su compleja personalidad es barrida del mapa tras el reencuentro con su pasado.
Con la tercera temporada encontramos una vuelta de tuerca interesante: ahora es Scofield el que está en prisión, y Lincoln tiene que liberarlo. T-Bag y Bellick rondan como almas en pena llenando minutos sin demasiado sentido. Sin embargo, en lo que llevamos de temporada, de nuevo existe un cierto interés por saber que va a pasarle a los personajes, y han sabido repetir la situación inicial pero sin cansar.
¿Qué nos espera en el futuro? No veo más que dos opciones interesantes: o que esta fuese la última temporada en la que pronto hubiese una fuga y el resto de la temporada se dedicase a cerrar las tramas abiertas, o una cuarta temporada completamente distinta en la que los ya cansinamente perseguidos se dedicasen a dar caña y destruir la organización que les está fastidiando la vida.
Una cuarta temporada de nuevo huyendo y sin sacar nada en claro, más alguna baja de personajes realmente interesantes sería un triste final para un producto irregular. Y no digo nada si la cosa se alargase con alguna temporada más.

