House, el fútbol y los retrasos

Ayer volvió a ocurrir. Hace años que estamos acostumbrados a que cuando emiten algún partido de fútbol importante en televisión, las demás cadenas atrasen el prime time unos minutos, especialmente aprovechando el limbo publicitario que existe entre el final de la edición de los telediarios nocturnos, la previsión meteorológica y el comienzo de los programas estrella. Sin embargo, Telecinco parecía haber encontrado el filón con Camera Café, ya que su estructura permite una duración variable, pudiendo alargarlo todo lo deseado hasta que los hinchas del fútbol se enganchen a otros canales. Pero lo que no tiene demasiado sentido es la estrategia de Cuatro con House. Podrían dedicarse a poner anuncios, alargar El Zapping de Surferos o hacer cualquier otra cosa que no sea lo que ya empieza a cansar a muchos televidentes no futboleros: la repetición hasta la saciedad de los contenidos del programa en el que Raquel Sánchez Silva entrevista a los protagonistas de la serie y a sus creadores, visita el plató de rodaje y cuenta anécdotas curiosas.

Poco importa que lo remezclen una y otra vez, que pongan unas entrevistas y dejen otras para la siguiente reedición, y aún importa menos que Raquel sea una de las presentadoras más hermosas y salerosas de nuestra televisión. El tedio y la irritación pueden llegar a niveles insostenibles si la cosa sigue funcionando de esta forma. Las chapuzas acaban pasando factura, y muchas personas acabarían ayer viendo otro programa, esperando a que su médico favorito empezase a repartir caña.

No basta con ofrecer productos de calidad a los telespectadores, también hay que mimarles, especialmente si esos mimos no son incompatibles con estrategias rentables.