Un esperpento, posible ganador de American Idol

En algunas ocasiones, maldiciendo a los programadores de Telecinco por cambiar el horario de Camera Café, tuve la ocasión de ver alguno de los castings de Operación Triunfo. Era patético ver cómo preseleccionaban gran cantidad de freaks para luego reírse de ellos y convertir un tostón de programa en algo más entretenido.

Pero también en OT mucha gente con talento quedaba fuera, mientras otros que no eran capaces de dar una nota correcta eran finalmente seleccionados. No malinterpreten mis palabras: no hay talento real en ninguno de ellos, que sólo aspiran a ser famosos, felizmente manipulados y usados hasta el hastío. Cuando digo talento me refiero a tener una buena voz y saber cantar. Nada más y nada menos.

De lo único de lo que se trata en ese tipo de programas es de crear estrellas que den un perfil de triunfo rápido y que sean completamente intercambiables y desechables. Música para preadolescentes y consumidores de radiofórmula.

Es por ello que me encanta la iniciativa de Vote for the Worst, una página web que trata de conseguir que en American Idol -el equivalente norteamericano de OT-, gane el peor cantante del año. En teoría, su finalidad no es acabar con el programa, sino hacerlo más entretenido. Y es que en un concurso donde lo que se nos vende es un producto perecedero y versiones espeluznantes de clásicos de la música pop, resulta mucho más divertido ver como alguien destroza a lo bestia una canción, tropieza, se cae, o vocaliza de una manera extraña.

Tras el salto, las peculiaridades del candidato de Vote for the worst

El problema es que eso puede realmente acabar con el programa, porque mucha de la gente que vota a uno de esos torpes candidatos no está dispuesto luego a comprar los discos que genere, aunque haya conseguido que gane el concurso. Y eso preocupa mucho a Simon Cowell, jurado de American Idol, que ha llegado a afirmar que si gana Sanjaya Malakar -el esperpento apadrinado por Vote for the worst este año-, él se retirará del show.

El asunto está provocando una gran controversia, y en la propia página de la iniciativa se muestran continuamente emails amenazantes de personas que amenazan con demandarles si no cesan en su iniciativa. Esto, además de ser síntoma de los graves problemas de la chiquillería norteamericana, nos demuestra que, sorprendentemente, existen seres humanos que se toman muy en serio el que alguien al que le eligen la ropa, la canción, el cómo cantarla, qué gestos poner, si llorar o no llorar, si alargar el gorgorito tres o cinco segundos, es realmente un artista.

Yo, en cambio, pido a ver si para el próximo OT encontramos a alguien que pueda llevar a cabo una iniciativa parecida. Que gente peor que Sanjaya ha cantado. El problema es que algunos de ellos incluso han ganado alguna edición. A continuación, y sólo para espíritus fuertes, una de las desastrosas actuaciones de Sanjaya: