TVE necesita algo más que buenas intenciones

El Consejo de Administración de la Corporación Radio Televisión Española (CRTVE) ha hecho los deberes y aprueba un documento según el cual se comprometen a que la empresa pública tenga como principal objetivo la difusión de información objetiva, una especial atención hacia el público infantil y el respeto por los valores constitucionales. Se trata de los Principios Básicos de la Programación de la cadena.

La verdad es que resulta difícil tomar en serio este tipo de iniciativas, ya que casi siempre suelen quedar en agua de borrajas. La supuesta objetividad de los informativos de la cadena pública ha sido prometida en todas las legislaturas y nunca se ha llevado a cabo. Puede ser comprensible; ningún informativo es imparcial a la hora de presentar sus noticias, al dedicarle más o menos tiempo a una u otra o hacer desaparecer alguna que otra noticia importante que no conviene al grupo político afín.

Pero lo que ya resulta irritante son esas continuas referencias a la presunta objetividad de la información que suministran. Se les suele llenar la boca a todos de deseos de información plural, pero al final todos se arriman al sol que más calienta. A la hora de elegir uno u otro informativo a lo máximo que podemos aspirar es a un mayor o menor rigor a la hora de contarnos lo que pasa en el mundo, y no tolerar que se nos mienta. Claro que existen otras formas, además de la mentira, para dar información parcial.

Por otra parte, si quieren realmente tener en cuenta a los niños harían bien en modificar la programación de tarde de la primera cadena de arriba a abajo, empezando por suprimir Gente, ese programa dividido en dos partes, una de sucesos morbosos y la otra dedicado a la banalidad del mundo rosa. A esa hora hay muchos chavales viendo la televisión, y lo último que sus padres quieren es que su hijo crea que el asesinato, las explosiones o los accidentes sangrientos son el pan de cada día.

Enlace: El Consejo de Administración de RTVE aprueba los principios básicos de programación