Navidades aburridas

En los últimos años asistimos a una especie de revolución tranquila en televisión. Nuevas series del otro lado del charco que nos dejan con la boca abierta, algunas producciones nacionales bastante mejores que las de hace unos años, u algún que otro programa innovador, especialmente en las dos cadenas más jóvenes, Cuatro y La Sexta.

Sin embargo, cuando llegan las navidades tenemos exactamente lo mismo año tras año:

  • Reposiciones hasta la saciedad, tanto de ficción como -cosa absurda-, de programas de actualidad. Reposiciones que además retratan no ya la labor de todo un año, sino especialmente lo visto en las últimas semanas.

  • Películas navideñas de dos tipos: los clásicos, como Los Goonies, y las horribles TV movies sobre Santa Claus, lo bonito que es que la familia se reconcilia en estas fechas, etc.

  • Explotación hasta la saciedad de filones mediáticos: este año le ha tocado a los personajes de Escenas de matrimonio.

  • Galas de año nuevo con actuaciones en playback y refritos de actuaciones de hace muchos años. La nochevieja puede ser la peor noche del año televisivamente hablando.

  • Pero si hay algo extremadamente aburrido y desagradable son los zappings; además de tratarse de un concepto televisivo agotado desde hace años, da una pésima imagen de la cadena que basa su programación en ver durante horas cosas que hemos visto ya cientos de veces en otras ocasiones.

Puede que en navidad la gente se dedique a cosas más interesantes que ver la televisión, pero la verdad es que el poco tiempo que dedicas a la misma da siempre la sensación de que tenemos algunas de las cadenas más cutres de toda Europa. Y eso sin contar con los programas engañabobos de concursos telefónicos que se emiten todas las madrugadas.