Primeras impresiones sobre ‘Sin Tetas no hay paraíso’

Telecinco ha conseguido despertar la curiosidad del espectador con sus abundantes y ridículas promociones de esta serie, versión española de una popular telenovela colombiana. Y digo ridículo por tratar de evitar en todo momento decir el nombre de la serie. Es decir, en sus franjas infantiles hablan de todo tipo de truculentos asuntos, programan escenas de polémico contenido, pero luego no pueden decir la palabra "Tetas". Un absurdo censor ya muy cercano al de EE.UU.

Sin embargo, parece que la cosa ha funcionado, y ayer se impuso la serie sobre el resto de sus competidores, lo cual no es mucho decir teniendo en cuenta la mala calidad de los mismos. Veremos si aguanta el tirón y se mantiene con buenas dosis de share en futuras entregas.

Porque el caso es que la serie es bastante aburrida. Muy lenta, con conversaciones interminables, interpretaciones -como casi siempre-, rozando en algunos casos el ridículo-, y minutos llenos de tópicos mil veces vistos en cine y televisión: la mujer humilde que saca adelante a sus hijos y tiene el sueño de prosperar, la niña pija que le hace la vida imposible a su madre, y por supuesto, la habitual distinción clara y evidente entre los buenos buenísimos y los malos malísimos. Habrá que darle una oportunidad, pero los fallos parecen estructurales, y mucho tendrían que cambiar las cosas en los siguientes episodios para que tuviese un mínimo de interés. Eso sí, tampoco me gustó el primer episodio de Dexter, así que igual acabo cambiando de opinión.