La Caja, tocando fondo

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Puede que ya debiésemos estar curados de espanto ante la bazofia que nos sirven diariamente en televisión. Pero no puedo evitar espantarme ante el nuevo programa de Telecinco, La Caja. Podemos estar sensibilizados ante una persona que cuenta sus intimidades en público. Pero asistir a una especie de sesión con el psicólogo en la caja tonta es realmente duro.

Uno de los casos que se pudo ver en el programa es de un hombre que perdió a su familia en la catástrofe de Barajas de hace unos meses. En la caja una voz de mujer hurga en la herida, siempre insistiendo en el carácter "sanador" del proceso. Ponen fotos de un avión de Spanair, fotos de los fallecidos de niños, mientras hacen que el afectado hable sobre lo que ve.

Cada uno es libre de hacer lo que quiera con su dolor. Pero por mucho que se pongan palabras amables y buenas intenciones, el único propósito de este programa es gestionar el dolor y los miedos de otros. Enseñar lágrimas crudas y dolorosas, en busca de la empatía del televidente. Resultado, unos buenos datos de share y el programa más vergonzoso de la historia de la televisión desde el famoso programa de Nieves Herrero y las niñas de Alcasser.

Foto: Telecinco.es