Joss Whedon habla de la cancelación de Dollhouse y prácticamente todo lo demás

Ha salido en el Chicago Tribune una entrevista muy interesante con Joss Whedon en la que nuestro enfant terrible favorito habla de la cancelación de Dollhouse, de cómo entiende él la televisión y de producir contenidos para internet.

No se deja un tema sin tocar, y encima tiene puntos extra porque además de la entrevista editada nos ponen la transcripción de la conversación enterita y sin editar. No tiene spoilers serios, aunque hablan del futuro de Dollhouse. Os dejo con algunas selecciones destacadas después del salto, pero para la auténtica experiencia Joss Whedon os recomiendo leer el artículo entero.

Acerca de qué pasó con Dollhouse:

Los problemas en los que se encontró la serie no eran de episodios sueltos contra episodios mitológicos. Basicamente, la serie no llegó a despegar porque la cadena se quiso retirar del concepto cinco minutos después de comprarlo. Y al fin y al cabo es una serie difícil de vender. Creo que hicieron un buen trabajo, pero no es un concepto que sea un éxito inmediato.

Los desacuerdos con Fox:

Pusimos el espionaje que quería la cadena, pero lo que nosotros queríamos eran las preguntas acerca de la identidad. Hay otros temas en la serie sobre los que nunca volvimos, y no me di cuenta de eso hasta la segunda temporada—había cosas que estábamos evitando de puntillas... Siempre nos hemos encontrado como apartándonos de lo que había sido la chispa original de la serie, y eso hace muy difícil escribir esos episodios.

La producción de series para internet:

Todo [el] sistema [de producción televisiva] se está derrumbando con la llegada de las nuevas tecnologías: los equipos van a hacerse más pequeños y cuando las cosas pasen a Internet, no va a haber un formato en el que la gente gane la cantidad de dinero que se ha ganado en la televisión. La comunidad artística está cada vez más fuera de la ecuación, así que el truco va a estar en ver como conseguir que Internet funcione de tal manera que la gente se pueda arreglar, porque nunca va a dar la clase de dinero que da la TV. Nunca.