Las claves seriéfilas de esta década (I)

Logo de la HBO
Veía el otro día un post del blog Le Monde des Séries, de Pierre Sérisier. En él se hablaba de la revolución televisiva que han vivido las series de ficción en esta década que finaliza en unos días. Misteriosamente, no sé todavía por qué, el post ha desaparecido del blog. Lo había guardado para leerlo más tranquilamente, pero me he quedado con las ganas. De todos modos, las intenciones de Sérisier –y lo poco que recuerdo del post en cuestión- me han servido para ponerme a reflexionar cuáles son las claves seriéfilas de esta década tan fecunda para la ficción norteamericana. ¡Hagamos un repaso!

No es televisión, es HBO

De una cadena que ofertaba boxeo y sexo explícito para intentar diferenciarse de sus competidoras a uno de los referentes de la televisión mundial actual. La cadena de cable HBO ha sido la encargada de dar a luz las dos series consideradas como las mejores de toda la Historia de la televisión: The Sopranos y Six Feet Under. Pero además, HBO dejará para la posteridad  productos tan reseñables como Entourage, Angels in America, Sex & the City, Big Love... HBO es sinónimo de calidad, de buenas historias. Y cuando sabemos que una nueva serie lleva el sello de esta cadena, ya nos encontraremos más predispuestos a verla.

Gay Power... O cómo Showtime se arriesga

Ya no quedan tiempos para los remilgos o las mentes estrechas. Showtime lo ha demostrado con dos series en apariencia radicales: Queer as Folk y The L Word. La primera cuenta el día a día de un grupo de chicos homosexuales, sus relaciones, sus problemas... con mucho sexo explícito de por medio. Queer as Folk es radical por mostrar felaciones y cuartos oscuros con total naturalidad mientras cuenta la historia de unos personajes complejos y contradictorios con los que podemos sentir cierto feeling. Mientras tanto, The L Word se centra en un grupo heterogéneo de mujeres lesbianas de Los Ángeles, con problemáticas que bien podrían ser las de cualquier personaje heterosexual de los que tradicionalmente aparecían en los relatos audiovisuales.

Así, con Queer as Folk y The L Word la representación de la homosexualidad en la televisión se volvió más madura y compleja. El “marica graciosete” o la “lesbiana leñador” –de la que se burlaron en España los chicos de La Hora Chanante habían quedado desterrados para presentar gays muy complejos en su construcción interna. Y todo eso se lo debemos a Showtime.

Las chicas son guerreras

La serie Sex & the City cuenta la vida de cuatro mujeres neoyorquinas y sus relaciones sexuales, sin ambages. Samantha Carrie (Sarah Jessica Parker) y sus amigas eran las absolutas protagonistas, con unas figuras masculinas muy inferiores y/o secundarias.

El camino iniciado por las chicas de la HBO se ha seguido desarrollando hasta los comienzos de esta temporada televisiva. Los personajes femeninos han protagonizado muchas y muy reseñables series, en donde han demostrado que el cambio de roles con los hombres –mejor dicho, con los personajes masculinos, que siempre han sido los héroes en la ficción televisiva-, acorde a la sociedad de las postrimerías del siglo XX y comienzos del XXI,  las favorece.

Así, tras las alegres The Golden Girls de los 90 llegaron las chicas de Sex & the City, que llevaban las riendas de su vida perfectamente sin necesidad de un hombre. Y con su ocaso, llegaron las amas de casa todoterreno de Desperate Housewives, capaces de impedir que sus familias se destruyan sin necesidad de sus maridos –y Wisteria Lane, el barrio donde viven, si cabe-.

Pero es que también están las felices The Gilmore Girls o los interesantes personajes de Elisabeth Moss en Mad Men o de Mary Louise Parker en Weeds. Nurse Mercy es la última en subirse al carro. Y las que nos quedan que no hemos nombrado. Lo dicho: ¡Las chicas son guerreras!

Foto: Es la Tele