PJ Bloom, asesor musical detrás de Glee

"Don't Stop Believin'"

ALERTA DE SPOILERS. Esta entrada contiene detalles de algunos episodios.

No es novedad. Glee es todo un acontecimiento. Su éxito se puede medir en números de audiencia, las ventas que ha generado en iTunes, los grupos de gleeks que esperan los nuevos episodios. Como sucede con el nacimiento de todo proyecto, la producción inicia con algunas dudas. Cuando Ryan Murphy se acercó a DJ Bloom, músico que ha colaborado con él en series como Nip/Tuck y Popular, no sabía exactamente lo que tenía planeado.

En entrevista para Variety, DJ Bloom comparte su experiencia en el proceso creativo de la nueva serie de Fox. Y es que DJ Bloom tenía algunas razones por las cuales dudar. Anteriores intentos por llevar a la televisión una serie musical fueron fracasos anunciados. Murphy contaba con la fórmula ideal para lograrlo.

No estoy seguro que alguien pueda creer que el Departamento de Policías de Los Ángeles cante mientras lucha contra el crimen, o necesariamente crean que los trabajadores de un casino canten en medio de la industria del juego que existe en Laughlin, Nevada. Nosotros tenemos una competencia de coros a nivel escuela preparatoria, y puedes creer ese ambiente.

No es tan simple como incluir canciones exitosas. La fórmula Glee es un proceso interesante. El tratamiento comprende diversas etapas. Iniciando con los guionistas y creadores, encargados de desarrollar las líneas narrativas. De esas historias, se derivan argumentos alternos –los que tratan los temas éticos, morales o sociales– que son los que determinan la canción.

Aquí es donde entra Bloom, quien propone canciones indicadas para cada tema a tratar. Esto es tan sólo el inicio de la etapa musical de la producción. Lo más importante para que los temas seleccionados lleguen a la pantalla chica es la autorización de los derechos. Bloom comenta que en un inicio fue difícil ya que, cuando pensaban que todo iba bien, algo ocurría.

Tomó el esfuerzo de todos - mío, de Geoff Bywater, ejecutivo de Fox encargado de la música, la gente de plubicidad y promoción - para desarrollar una campaña para convencer a Steve Perry y a la banda. Y realmente se ha convertido en el momento musical característico del show.
— Con referencia al montaje de Don't Stop Believing, original de Journey.

La principal preocupación de los autores, o de quienes son dueños de los derechos de cada canción, es la manera en la que se empleará en la trama, como se va a explotar. En el caso de "Sweet Caroline", compuesta por Neil Diamond, estuvieron a punto de perder la autorización, de un momento a otro. Al final, todo salió como lo planeado.

Uno de los momentos más emotivos de la serie no se hubiera materializado sin el consentimiento de Yoko Ono. Para el episodio Hairography, se montó "Imagine", compuesta por John Lennon, con un coro de muchachos sordomudos junto con New Directions. Es claro que trataban de mandar un mensaje de unidad, perfecto para un homenaje al autor. Aún así, fue tarea difícil.

Ahora que Glee a tomado fuerza, autores como Madonna han dado los derechos de sus canciones a la serie. En ciertos casos, como el de la Reina del Pop "me gusta estar en todo", podría tomarse como mercadotecnia. Dejando de lado esto, funciona como un antecedente para que otros se animen a participar en el proyecto.

Esta semana son los seccionales, marcando el final de una primera parte. Hay que recordar que fueron trece episodios que se tenían preparados antes de que Fox diera luz verde a una temporada completa. Lo único que tenemos seguro es el llamado Madonna-palooza. Sólo nos queda esperar las sorpresas que nos preparen Murphy, Bloom y compañía, para Primavera 2010.

Vía: Variety | Foto: Television Blog