[Recap] Doctor Who: The End of Time, Part 1

Doctor Who: The End of Time Part 1

Y llegó el día. El pasado viernes, la BBC emitió el primero de los dos episodios especiales que marcan el canto del cisne de David Tennant en el papel de el Doctor. Sabíamos que habría sorpresas, que sería triste, que volvería el Maestro y que estaba narrado por Timothy Dalton, pero ¿qué ha pasado realmente con El Fin del Tiempo? Lo vemos después del salto. Eso sí, venimos cargaditos de spoilers, así que si no lo has visto, atente a las consecuencias.

Descarga (torrent): The End of Time, Part One (SDTV | 720p)

La primera entrega de The End of Time es un episodio con un ritmo extraño. Es como si fuera tan sólo el primer acto de una obra de tres. Cuando terminamos de verlo está incompleto, nos deja a medias. Por eso solo se podrá juzgar con cierta razón una vez que se haya emitido —este viernes— la segunda parte. No obstante, sí podemos decir algo, y es que es todo lo que esperábamos y mucho más.

Wilf y 'The Woman'

Es extraño porque la mayor parte de la acción, lejos de seguir al Doctor a quien sigue es a Wilf (Wilfred Mott, el abuelo de la ex-companion Donna interpretado por el figurón de la TV británica Bernard Cribbins) y al Maestro. Precisamente el Maestro es uno de los puntos más fuertes de este episodio, y es que si la anterior interpretación de John Simm en este papel (en la historia de la 3ª temporada Last of the Time Lords) ya era impresionantemente perturbada, los niveles de locura del Maestro, revivido por sus fieles acólitos a través de un rito que por desgracia chirría un poco, alcanzan cotas estratosféricas. Imperdible el discursito sobre la comida que les suelta a dos vagabundos antes de... mmm... comérselos. Sí, eso es lo que hace. A eso nos referíamos con los niveles de locura estratosféricos.

Por otra parte el Doctor no acaba de cuajar. Ojo, no es que no funcione, que funciona tan bien como siempre. Pero tiene tanta prisa todo el rato que al cabo de un rato te preguntas qué está haciendo. Corre de arriba abajo, pero a falta de un/a companion que le siga el ritmo habla demasiado poco y pone demasiada cara pensativa. Por supuesto el Doctor es perfecto y todo lo que él haga está bien, pero echamos de menos al Doctor sonriente que explica cosas... Afortunadamente, a mitad del episodio Wilf aborda la TARDIS y le tenemos de vuelta con nosotros.

Lo que más flojea es la historia de los Naismith. Es evidente que no es la materia principal del episodio —y de hecho, si mis sospechas son correctas, es prácticamente trivial— pero de todos modos se deja todo a medio explicar. Parece que Russell T. Davies tiene mucha prisa por llevarnos a alguna parte, y si algo se queda por el camino —en este caso la Immortality Gate— da lo mismo. En otros casos quizá sea algo malo, pero ahora que ya sabemos donde nos estaba llevando, creo que está claro que merecía la pena.

Y es que el final es lo que justifica un episodio que de otro modo no sería más que del montón. Porque todo lo que ha ocurrido durante los primeros 58 minutos tenía un único fin, y es el de establecer los antecedentes. Si hubiera habido una quinta temporada durante 2009, todo lo que ocurre en la primera parte de The End of Time se habría ido sembrando a lo largo de los distintos episodios. Pero no hubo quinta temporada, sino solo un par de especiales, así que este episodio se dedica a establecer el estado de las cosas antes. ¿Antes de qué?, preguntarás. Antes de la gran revelación del minuto 59, y si no lo has visto, en serio no sigas leyendo porque este es el spoiler más grande que ha existido nunca después de «Dumbledore muere».

Y es el retorno de los Time Lords.

Time Lords!!! OMG!!!!