Cómo ser Absolutamente Fabulosas

Eddie y Patsy

Dentro del concepto de clásicos, hay varias escalas. Están los clásicos sesudos, como el Ulises de Joyce, que todo el mundo conoce pero que —ah, veleidades de los hados— nadie ha leído. Aún. Porque con los clásicos, el que no se lo ha leído, o no lo ha visto, o no lo ha oído, no lo ha hecho aún. Aunque no tenga la más mínima intención, siempre se insinúa ese «tengo que ponerme». Para quedar bien.

Curiosamente a veces se le da el status de clásico sesudo a algo que no lo es en absoluto. Me refiero a sesudo. Porque si algo es Absolutely Fabulous es un clásico, y si algo no es, es sesudo. Y sin embargo, mucha gente ha oído hablar de ella pero, «aún no se ha puesto». ¡Pues hay que ponerse!

En seguida os explicaré, queridos lectores, de que va, pero hay algo que debéis saber: leído no tiene gracia. Es uno de esos casos brillantes en los que se alinean los astros y todo encaja con todo. Las actrices, la interpretación, el tono, los guiones...

Absolutely Fabulous trata sobre Eddie Monsoon, propietaria de una agencia de relaciones públicas de Londres, y sus extenuantes intentos por pertenecer a la beautiful people, no pasar un minuto del día sobria y adelgazar. El contrapunto se lo dan por un lado su hija Saffron, formalísima estudiante que nunca lleva el primer botón de la camisa desabrochado; y por el otro Patsy Stone, amiga, confidente, proveedora de sustancias e incitadora al crimen en general.

Las historias no piden perdón por nada, nadie aprende una lección al final y Eddie nunca paga ningún precio por sus excesos. La vida le sonríe aunque se porte mal. Y eso es una visión refrescante después de tanta sitcom moralizante que hay por ahí suelta.

Cinco hilarantes temporadas para que Vds. las disfruten.

Descargar (torrent): Absolutely Fabulous (Series 1-5)