Spartacus: mucha carne y poca chicha

Spartacus: Blood and Sand

El pasado viernes se estrenó Spartacus, la nueva serie de la cadena de pago Starz, que había levantado cierta expectación porque esta la había renovado para una segunda temporada incluso antes de estrenarla, esto sólo ocurre cuando una cadena tiene una confianza enorme en una serie o está totalmente segura de que va a funcionar bien, con lo cual el revuelo era bastante comprensible.

¿Estaba justificada la maniobra de la Starz? Pues sí y no. Me explico, aparte del hype que de por sí ya generaron con la maniobra, los ejecutivos de la cadena no se chupan el dedo y no iban a renovar una serie así porque así, y más porque con todo el tinglado 3D que tiene no les tiene que salir precisamente barata. El verdadero motivo es que sí, yo creo que la serie va a funcionar aceptablemente bien, o incluso me atrevería a decir que muy bien.

¿Quiere decir esto que la serie es buena? No, ni por asomo, la serie es mediocre tirando para mala. Lo que ocurre es que la sangre vende, el sexo vende, el hype vende, los efectos digitales tipo 300 venden, la violencia vende, y Spartacus: Blood and Sand tiene exactamente todos y cada uno de estos ingredientes.

La jugada es obvia, y objetivamente muy buena desde el punto comercial, pero en el camino se nos queda un guión más bien flojillo y unos cuantos millones que nunca están de más, sobre todo cuando eres una cadena de pago.

El principal problema de Spartacus es que está muy recargada, mucho, tanto es así que en un piloto que dura unos soprendentes 57 minutos (demasiados) la trama avanza a marchas forzadas. Si en ese periodo de tiempo tengo que meter 3 o 4 escenas de sexo muy explícito, otras tantas cabezas rodando por el suelo, la típica escena en un circo romano, más sexo, más sangre y más lucha de nuevo comprenderéis que o eres un maestro de la narrativa o se te queda un argumento muy flojo.

Pues bien, los guionistas de la Starz no son maestros de la narrativa y el resultado deja que desear. Lo mismo luego tengo que comerme mis palabras y la serie pega un giro brusco en lo que a calidad se refiere, pero tiene pinta de que los tiros no van a ir por ahí. Spartacus va a seguir tirando de lo llamativo, de lo visual para vender algo que en el fondo no tiene nada consistente.

Como decía, mucha carne, mucho cacho por mostrar, pero poca chicha, la serie está tan vacía como las aspiraciones de la cadena de crear un producto digno.

Espero equivocarme, pero de momento con un episodio de Spartacus, creo que ya he tenido suficiente, no creo que vuelva a darle otra oportunidad.

Foto: Starz