[Recap] Haven 1×01: Welcome to Haven

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Aunque parezca mentira, incluso después de chascos como Happy Town, uno aún se emociona cuando anuncian una serie sobre un pueblo-en-el-que-nada-es-lo-que-parece. No es que haya habido ninguna serie que haya seguido esa plantilla y que haya cambiado nuestro mundo, al menos no desde Twin Peaks, pero al fin y al cabo es que las series que siguen una plantilla tampoco buscan cambiar nuestro mundo.

Puedo decir muchas cosas muy buenas sobre Haven, y de hecho voy a hacerlo, pero antes una advertencia: si esperan la serie que dé sentido a sus vidas, busquen en otra parte porque no es ésta. O por lo menos no todavía. Aún están a tiempo de hacer un Fringe y dejarnos a todos boquiabiertos en alguno de los siguientes doce episodios.

He dicho que iba a decir cosas buenas, pero primero voy a decir las malas. Lo cierto es que como primer episodio, Welcome to Haven es desgraciadamente apresurado. Tienen que vendernos la premisa y resolver un asesinato en un solo episodio, lo que se traduce en caracterizaciones tan rápidas que apenas pasan de retrato robot. Hay personajes a los que les falta presentarse diciendo «Hola, soy un adorable pilluelo que no es tan malo como parece, el contrabandista con el corazón de oro». Así de sutil es la cosa.

La historia es desde luego interesante, fascinante por momentos, pero las prisas no le dejan espacio para respirar y sufre en consecuencia. Lo peor es que, aunque la protagonista nos cae bien, todavía no sabemos por qué. Algunos de los recursos son formulaicos e incluso aburridos —el contrabandista con el corazón de oro del que hablábamos— pero Haven consigue salir del paso con diálogos bien construidos y un ritmo que, si bien pecaba de excesivamente rápido en este primer episodio, promete estabilizarse cuando los guionistas tengan menos pavo que trinchar.

¿No había dicho que tenía cosas buenas que decir? Pues sí. Todo lo demás. La trama del episodio es divertida, los diálogos rápidos e ingeniosos, la escenografía preciosa, la música deliciosamente tétrica, las interpretaciones no son espectaculares pero distan mucho de ser malas... En general, Haven de momento lo que da es un rato divertido de televisión sin pretensiones metafísicas, que es algo que se agradece. Ahora el trabajo lo tienen los próximos tres episodios: para conseguir engancharnos con ese supuesto secreto que oculta el pueblo de Haven queda mucha caracterización que hacer y mucha continuidad por exponer.

Permaneceremos atentos.