[Recomendaciones del verano]: How I Met Your Mother (y segunda parte)

Segunda y última entrada dedicada a How I Met Your Mother. Hoy os daré dos razones de por qué tenéis que ver esta gran serie. Espero que vosotros aportéis en los comentarios vuestro parecer: si es una gran serie, si creéis que no merece la pena. Por otra parte, ¿qué series recomendaríais vosotros a los lectores?

Amigos para siempre

How I Met Your Mother es (o por lo menos lo era en sus primeras temporadas) un canto a la amistad y a la juventud. Digamos que era la versión renovada de Friends pero con otra forma de narrar historias. Las relaciones entre los personajes principales nunca se romperán, por muchas dificultades que haya entre ellos. Puede apagarse la llama del amor, pero siempre quedará el fulgor del amigo.

Es la edad de ser jóvenes, de disfrutar de lo que rodea a la vida. Y por eso Ted, Barney, Marshall, Robin y Lily no tienen malos rollos ni sufren. Y eso lo sentimos los espectadores, que pasamos viente minutos de buen humor para olvidar las preocupaciones del resto del día.

Contar historias de otra manera

Una de las cosas que más me gustan de How I Met Your Mother es que rompe con la sitcom tradicional y se atreve de contar las historias de forma más arriesgada: flashbacks, flashforwards, sueños, "qué piensa un personaje", cómo podría haber sucedido una cosa... La tercera temporada es un claro ejemplo de todo esto. En ella vemos que los personajes se inventan cosas que presuntamente han vivido pero que, ya lo vemos, son ensoñaciones. Ante esto yo, al que le fascinan las múltiples formas de contar las cosas y las nuevas formas de sorprender al espectador, me quito el sombrero.

Foto: All Series Latin News