[Recap] 2×08 Drop Dead Diva: Queen of Mean

[spoiler]

Lo tengo que decir: tengo sentimientos encontrados. Drop Dead Diva llega al octavo episodio de su actual temporada; a sólo cinco semana de la season finale, la trama central ha mostrado retrocesos. En lugar de que Jane Bingbum reafirme su identidad como tal, continúan los destellos de Deb Dobkins, a nivel privado y profesional. ¡Ok!, ¡ok! Estoy de acuerdo en que la serie trata sobre aceptación y que cuando la nueva Jane acepte su condición, se acaba todo, pero… estaría bien que los guionistas trabajaran en nuevos arcos narrativos y, por favor, que le den personalidad al "galán" de la serie; Grayson Kent me está hartando.

En Queen of Mean, Jane representa a Ellie Tannen ---interpretada por la actriz invitada Cybill Shepherd---, diseñadora de modas que quiere evitar a toda costa que su ex-asistente publique un libro revelador. Grayson y Kim tratan de ayudar a una mujer transgénero (Candis Cayne), quien pelea por sus derechos tras la muerte de su esposa.

El episodio cuenta con un inicio hilarante, otro de los sueños locos de Jane. En esta ocasión se ve con un grupo de chicos, bailarines exóticos. De la nada aparece Hank. el guardia con el que Jane salía antes del incidente muerte/cielo/regreso. El planteamiento es llevado a segundo plano, pues, aunque Stacy sugiere una invitación a cenar, resulta que Hank tiene novia. De la incomoda situación sólo podríamos rescatar la intervención de los personajes secundarios, con la levemente alcoholizada Stacy imitando a PeeWe y la novia de Hank deduciendo que todo en realidad era una cita. Sí, una escena divertida, pero que queda flotando entre los arcos principales.

En el caso Ellie Tannen vs ex-asistente, Jane obtiene el caso gracias a su lado Deb. Al tratarse de una reconocida diseñadora de modas, su modelo interior la hace reaccionar de tal manera que no descansaría hasta obtener el caso. Tannen aprovecha esto para llevar a la corte un caso que, de inicio, no procedía pues se busca evitar la publicación de un libro. Y, como sea, como pudo, Jane logra que se acepte el caso pero, de la noche a la mañana, la diseñadora se retira: el juicio formaba parte de un truco publicitario. La abogada pasa de posición de iluminada Deb a indignada Jane, pues jugaron con su trabajo.

En un giro forzado, Ellie contrata de nuevo a Jane para retomar el caso, pues se entera que el libro contiene un secreto que nadie debe de saber: Tannen tiene un problema visual ---de las cosas que pueden deprimir a un diseñador y, por su puesto, lo descartan del mundo profesional---. Jane, como la profesional que es, saca adelante el caso acusando a la ex-asistente de difamación. Una apuesta arriesgada que, al final, resultó excelente.

De este arco destaco la actuación de Cybill Shepherd como la Cruel-Ellie, se luce en todas y cada una de sus escenas. Recuerdo especialmente a Teri dando consejos a Ellie para ganarse al jurado; la clave es guardar la calma, sonreír, girar el rostro y contestar ---Teri es lo máximo---. También Jane se sigue luciendo, o abusando, de las lagunas mentales y las repentinas perlas de conocimiento legal que salen de la nada. Priceless!

El otro arco, aunque le corresponde a Grayson y Kim, es importante para Jane al tratarse de un cambio radical de identidad. Una mujer transgénero solicita ayuda a Kim y Grayson para luchar en corte por sus derechos cuando su esposa muere. Al inicio Grayson se percibe incómodo por la situación, pero, nada… Pide ayuda a Jane, quien cita un caso previo que pueden tomar como antecedente. Y, como es costumbre, gracias a su consejo, Grayson gana el caso. Sin duda existe una importante reflexión al final, cuando el suegro agradece por haber hecho feliz a su hija y le ofrece una joya de la familia. El amor trasciende sobre lo físico.

Jane se inspira con las palabras de Grayson y siente el impulso de decirle toda la verdad, lo cual hubiera acabado con la serie, obviamente. Fred llega a salvar el día como buen ángel guardián que es. Y sí, tiene razón: Jane tiene que permitir que Grayson se enamore de ella tal como es. Aceptación. Y a seguir adelante. Pero hay un detalle, creo que Grayson es poco para Jane o, por algo, no siento química ahí. No sé, a lo mejor Jane necesita fijarse en alguien más, alguien mejor para ella. En fin, el tiempo dirá…

Queen of Mean resulta divertido gracias a los personajes de soporte: como siempre Stacy da el comentario que se toma como guía, Teri cumple con el rol de asistente, Fred despliega sus alitas en el momento indicado. Extrañamos el arco Kim/Parker; esos dos son el uno para el otro. Sin duda destacan las actrices invitadas. Excelentes. ¿Qué espero para el siguiente episodio? Un paso adelante para Jane Bingum, por favor.