Los mensajes ocultos del nuevo póster de Fringe

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¿Qué sería de nosotros sin la obsesión malsana por nuestras series favoritas? Quizá seríamos —¡horror!— productivos. Quizá escribiríamos novelas, pintaríamos cuadros, colonizaríamos la Luna o inventaríamos la fusión fría. Pero regocijaos, compañeros Fringe-maniacos, porque no tenemos que hacer nada de eso. Afortunadamente, podemos malgastar aprovechar nuestros cerebros privilegiados en analizar hasta el último detalle del nuevo póster promocional de Fringe y encontrarle sentido a lo que no lo tiene. Y da para ello, sí señor.

Por supuesto, antes de entrar en harina, el habitual aviso: si no has visto la última temporada de Fringe hasta el final, NO LEAS ESTE ARTÍCULO. O léelo bajo tu propia responsabilidad y luego no te enfades, porque hay spoilers. Muchos. Enormes.

El póster en cuestión —la imagen de la izquierda— a primera vista parece una cosa tan normal. Peter, Walter y Olivia están tan felices mirando una cosa con mucho interés. Ah. Con esas dotes de observación me sorprende que hayas llegado hasta aquí. Hay más, mucho más. Pero para que no te tengas que volver loco hemos hecho unas marcas rojas en los puntos en los que te tienes que fijar en la imagen de la derecha. Qué buenos somos, ¿verdad?

Pero primero vamos a hablar de lo que es evidente. Habíamos dicho que nuestros héroes (y Walter) estaban mirando una cosa muy interesados, ¿verdad? Bueno, pues si son nuestros héroes, ¿qué hacen en el Universo Paralelo?. Parece ser que lo que nos adelantaban hace un tiempo va a ser cierto, y los chicos de la División Fringe van a pasarse la temporada saltando entre universos como quien baja a la Farmacia. Por mí bien, ¿eh?

Y lo otro que es evidente es: ¿quién es esa rubia? ¿Se trata de Olivia —nuestra Olivia— o de la Olivia alternativa —aka Bolivia— que se va a pasar toda la temporada suplantando a la nuestra? No creo que podamos diferenciarlas a simple vista —no se le ve el cuello— pero me gusta especular con ello. Sinceramente espero que si Bolivia pasa mucho tiempo en nuestro universo la descubran enseguida, o casi. Es un poco injusto cuando los espectadores saben que alguien es un impostor, pero los personajes no. Injusto y frustrante.

Y por último, los detallitos:


  • Primero de todo, ¿qué es eso que esta sorbiendo Walter? Es un vaso de... Massive Dynamic. No creo que quiera decir nada —aunque conociendo a los señores de Fringe vaya usted a saber— más allá de un guiño a los fans, pero no hay que pasar nada por alto.

  • Segundo, ¿ven el logotipo que aparece en el dirigible? Sí, es el logo de la Fringe Division del Universo Alternativo, con su Charlie rapado y su Farnsworth con Asperger. Una monada.

  • Y por último, pero no por ello menos importante—de hecho, precisamente por ello más importante, ¡miren quien ha venido a la fiesta! El enigma más antiguo de Fringe, y el menos esclarecido, son los Watchers. Desde su primera aparición hemos aprendido algo sobre quienes son y qué es lo que hacen. La palabra clave aquí es algo, porque la mayor parte de lo que sabemos en realidad está más insinuado que afirmado. ¿De donde vienen? ¿Qué quieren? ¿Cuál es su relación con Peter?

Quien no se entretiene es porque no quiere, o porque le parece absurdo buscarle tres pies al gato. Pero, ¿si somos fans de Fringe no será precisamente porque nos gusta buscarle tres pies al gato?

Ya decía yo.