[Primera Impresión] Mike and Molly

El pasado lunes CBS presentó una nueva propuesta que complementa su bloque de comedia, ahora que The Big Bang Theory se ha mudado a los jueves. Acompañando a How I Met Your Mother, Rules of Engagement y Two and a Half Men recibimos a Mike and Molly, la tercera producción activa de Chuck Lorre y creación de Mark Roberts -- su colaborador desde los inicios de TAHM --. Conociendo la calidad de las producciones de Lorre, esperaba un episodio piloto entretenido, con diálogos dinámicos, un reparto y personajes bien logrados. Sin embargo, creo que deja mucho que desear.

Empecemos con el tema central de la serie, dos personas con sobrepeso luchan con sus hábitos alimenticios al mismo tiempo que buscan una relación. Entre la oferta televisiva estadounidense es poco común que se trate la obesidad como base de una serie y si encontramos personajes de talla grande, se cae en los clásicos estereotipos del amigo bonachón o la chica rechazada, por ejemplo. La referencia más cercana la tuvimos este verano con Huge, de ABC Family, que se demuestra que se puede crear una serie sincera para tratar este tema. Otro ejemplo, Drop Dead Diva, donde su protagonista, acepta su nuevo cuerpo en una segunda oportunidad de vida. Se agradece que rescate el tema cuando quizá el listón esta un poco alto.

Mike and Molly nos presenta a una maestra de cuarto grado, simpática, adorable y a un policía sensible, tímido e inseguro. Mientras que Molly tiene que lidiar con una madre y una hermana que culpan a los genes paternos por su obesidad -- además de comer pastel de chocolate frente a ella cuando se está ejercitando --, Mike recibe todo el apoyo posible de su compañero Carl, personaje que recibe las mejores líneas. En conjunto, los personajes no ofrecen nada nuevo, al menos no hasta el momento. En este apartado nos queda a deber.

En cuanto a los detalles técnicos, tenemos un clásico sitcom que se vale del track interminable de risas; algo característico en los sitcoms pero, en el caso de las producciones de Lorre se abusa de ello -- ejemplo, The Big Bang Theory --. Además de esto, tenemos los típicos sets del género: la casa de la protagonista, el salón donde imparte clase, el lugar donde son las reuniones del grupo de ayuda, el restaurant frecuentado por la pareja de policías. Realmente nada extraordinario.

No voy a negar que el visionado logró arrancarme dos o tres carcajadas, pero definitivamente la propuesta queda corta. Lorre y la producción en general necesitan trabajar más en el proyecto; los guionistas tienen un gran reto en puerta. Por lo pronto le daré una oportunidad, quizá a dos o tres episodios. Veremos si las preocupaciones de Lorre, expresadas en su Vanity Card, se convierten en un problema mayor o logra encontrar el camino para sacar adelante tres producciones al mismo tiempo.

En TVlia: Mike and Molly | Foto: Daemon's TV