[Recap] 1×10 Haven: The Hand You’re Dealt

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En toda serie medio paranormal que se precie llega un momento en el que hay cierto tema que se tiene que tocar. Se puede posponer más o menos, se puede abordar con mayor o menor gracia, pero siempre, tarde o temprano, llega el episodio de la piroquinesis. Debe ser que el efecto especial de llamas es baratísimo, o que los guionistas en Estados Unidos tienen fijación con el fuego, pero es un hecho que acaba llegando, y, como ya he dicho puede ser con mayor o menor gracia. Afortunadamente, en The Hand You're Dealt la piroquinesis es la menor de nuestras preocupaciones, porque su principal función es encarrilarnos hacia un season finale que cada día está más cerca.

Lo primero que está bien hecho es, nuevamente, el giro. Ya sabemos —y por tanto nos esperamos— que el malo nunca es el primero que lo parece en Haven, y sin embargo en este episodio lograron engañarme. Por un momento llegué a pensar que la pobre Vanessa, ex-canguro de Duke, era la troubled del episodio. Y en cierto modo lo era. El adolescente piroquinético no era más que la excusa para disparar sus poderes. Desde luego muy bien traído.

Pero lo fundamental de este episodio no es el monstruo de la semana, sino su significado en ese algo indeterminado que llaman the Troubles. Duke —que como ya descubrimos es el niño que aparece en la foto del Colorado Kid— nos presenta a otro personaje que podría, tal vez, haber desvelado más sobre el enigmático suceso. Sin embargo, los guionistas han preferido darle una vez más al gran botón de reinicio y cargarse a la pobre Vanessa antes de que pudiera entrar en demasiados detalles. Quizá no sea una mala idea después de todo: ya hay demasiada gente en Haven que sabe más de lo que dice.

Nos quedan, en cualquier caso, dos grandes descubrimientos: el primero es el tatuaje. El famoso tatuaje que sirvió para identificar a la primera víctima de Helena —la mujer que hacía bebés muy rápido a costa de la vida de los padres de las criaturas— ha resultado tener más importancia de la que pensábamos que tendría. Y no es sólo que el asesino del Colorado Kid tuviera ese tatuaje en el brazo, sino que sabemos también —y este es el segundo gran descubrimiento— que él (o ella) será quien mate a Duke.

Sólo nos quedan tres episodios para que se resuelva el enigma, y de momento parece que van por buen camino. Teniendo en cuenta que el título del próximo episodio es más que sugerenteThe Trial of Audrey Parker, El Juicio de Audrey Parker— quizá sea la recompensa que nos merecemos por seguir una temporada que ha sido, en el mejor de los casos, irregular.