¿Se puede salvar un serie?

Cada año hay unas series que vienen y otras que se van, es ley de vida, pero entre estas últimas algunas nos importan más que otras. Que Lost acabase para unos fue una pena y para otros una alegría pero, tanto si formabas parte del primer grupo como del segundo, la gran mayoría teníamos claro que necesitaba acabar tras seis temporadas. Y es que no hay nada peor que ver agonizar una serie a la que has amado como comentaba José Manuel hace unos meses.

Pero, a veces, las cadenas de televisión tienen la crueldad de anular aquella serie que nos gusta tanto a nosotros y a unas diez persona más, y es cuando dejamos de ser seres racionales para convertirnos en fans enfurecidos. "¿Por qué la anulan si es la mejor serie de la historia de la televisión? ¡Serán avariciosos! Con lo bien que la dejo yo cada semana en mi blog ¿y así me lo agradecen?"

Este año, la primera serie que parece que va a ser protagonista de estas frases será Lone Star y yo voy a ser la primera que saldré al balcón de mi casa a gritar ¡¿Por qué?! Pero en cuanto recupere la cordura también seré la primera en reconocer que tal vez no sea la cadena apropiada para esta serie y que si la audiencia no le ha dado su apoyo por algo será.

Después del descalabro de la semana pasada, muchos críticos que tanto alabaron su piloto no entendían qué había pasado y lamentaban que tuviera un futuro tan incierto tan pronto. Pero los de Zap2it parece que se lo han tomado como algo personal y han iniciado una campaña en Facebook y Twitter facilitando enlaces a Hulu y escribiendo posts casi a diario sobre la serie. No sé si tendrá alguna influencia, veremos qué pasa esta noche pero yo me pregunto ¿los fans tenemos el poder de salvar una serie?

Muchas han sido las campañas que han intentado salvar una serie pero pocas lo han conseguido, y menos si han sido posteriores a la cancelación. Últimamente lo que se lleva es enviar objetos peculiares como los patucos para salvar a Las Vegas, las bombillas de Friday Night Lights, las semillas de girasol de The 4400, las flores y tartas de Pushing Daisies o las chocolatinas de Veronica Mars.

Y es que se ha demostrado que este tipo de campañas son poco efectivas y no pasan de ser una anécdota divertida. Los que no opinan como yo siempre se acogen al caso de Chuck y los bocadillos de Subway pero creo que su no-anulación le debe mucho a la huelga de guionistas del 2008 que, por otro lado, provocó tantas cancelaciones. Así que desengañémonos, los fans no tenemos poder para decidir, es la masa (entendida como gran audiencia) la que decide si una serie se merece un pulgar hacia arriba o hacia abajo, y esto no lo cambia ningún envío de tornillos allen. ¿Y vosotros qué opináis? ¿Creéis que son efectivas? ¿Os movilizaríais por alguna serie?

Foto: Beck/Smith Hollywood