[Recap] 2×05 Glee, The Rocky Horror Glee Show

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Nuevo episodio de Glee. Nuevo tributo, en este caso se trata de un clásico musical de culto realizado en 1975: The Rocky Horror Picture Show. Antes de continuar, tengo que confesar que no he visto la película -- he visto partes, más no completa --. Por lo mismo evitaré comparaciones y detalles de adaptación. Me enfocaré al trabajo de Ryan Murphy, Adam Shankman -- director del episodio --, y de los chicos que conforman el reparto. Tengo que reconocer que disfruté el visionado de The Rocky Horror Glee Show: cuenta con números musicales espectaculares; rescata líneas que teníamos apartadas; rescata temas importantes -- sin dar tanta profundidad --; pero... como el tributo anterior, se descuida un poco el guión.

The Rocky Horror Glee Show inicia con los labios rojos, fondo negro y la interpretación de Science Fiction/Double Feature. Inmediatamente después, vemos en un escenario a los chicos siendo interrumpidos por Carl. Aquí es donde entra la voz en off de Schuester, quien narra cómo el montaje de Rocky Horror termina siendo... su horror. Todo inicia un día, durante el almuerzo, cuando Schuester nota algo raro en el emparedado de Emma: ¡el pan tiene las orillas! Resulta que Carl ayuda a Emma a controlar su transtorno obsesivo compulsivo, haciendo cosas que normalmente no haría, como asistir a una presentación de The Rocky Horror... en un teatro sucio donde avientan de todo en las butacas. Schuester se pone celoso ya que Emma es una mejor persona con Carl. Al notar su fanatismo por la obra, Schuester decide montarla para la obra anual del instituto. ¡Bravo Schue!

Schuester expone el proyecto a los chicos de New Directions para encontrar opiniones encontradas: Rachel admira la decisión de Schue, cuestiona el contenido adulto que puede resultar controversial en una obra de preparatoria; Kurt menciona que una escuela texana trató de montar Rent, sin éxito. Después de un discurso sobre como el arte sirve para pasar límites por el bien de la libre expresión, comienzan a armar el reparto. Posteriormente se integran: Sue Sylvester -- con una doble agenda -- para interpretar al criminólogo; Carl, con el papel de Eddie; Schuester, cuando tiene que sustituir a Sam para interpretar a Rocky. Para el papel protagónico, Mercedes se ofrece a ser Dr. Frank-N-Furter, después de que Mike Chang abandonara la obra por petición de sus padres. Y, no podía faltar, la fanática número uno del show, Emma Pillsbury, se encargaría del vestuario.

De nuevo las ideas de Schue pone en problemas a New Directions, todo por su "amor" a Emma -- como ocurrió en Britney/Brittany --. Hay que admitir que la rivalidad entre Schue y Carl es divertida, en especial porque el dentista es un novio modelo y Will es de lo peor cuando está celoso; es una fuerte competencia por el amor de la consejera escolar. John Stamos sorprende con su interpretación de Hot Patootie -- y ese look a lo Danny Zuko le queda bien --. En cuanto a Emma, es agradable verla cambiada, un poco más suelta -- todo con tiempo --. La escena en la que ensaya con Schuester el número musical de Touch-a, Touch-a, Touch-a, Touch Me es increíble. Es la segunda canción para Jayma Mays y no lo hace nada mal.

Es bueno tener de regreso a Sue Sylvester... aunque no la hayamos extrañado en Duets. Volvemos a ver a Sue en su sección especial en el noticiero local, Sue's corner. Gracias a su comentario sobre Halloween, su "verdadero significado" y la importancia de que los niños conozcan el miedo, la entrenadora llama la atención de unos directivos de televisión por cable -- cameos de Barry Bostwick y Meat Loaf, Brad y Eddie en el filme original --. Después de hablar sobre el miedo en las noticias -- abejas, mexicanos, terroristas, hormigas...--, le proponen a Sue exponer el proyecto del coro en su sección; una noticia que tiene grabado el Emmy local... sí, claro. Todo el teatrito se viene abajo cuando Becky, disfrazada de Sue (un WIN total) le enseña el video a Schuester. Sue tiene razón. Will recapacita y cancela la obra.

Vale la pena rescatar temas como la imagen, la confianza y los transtornos alimenticios, expuestos en este episodio con los personajes de Finn y, especialmente , con Sam. Mientras que Finn se siente inseguro de salir a escena en ropa interior, pues no cree ser sexy. En cambio, Sam tiene una obsesión con su rutina de ejercicios y su alimentación; ve el efecto de las frituras en su abdomen, ¡por favor!. La decisión de Schuester, tomar el lugar de su alumno en la obra, no ayuda mucho. Creo que este tema da para mucho más y esperemos que en un futuro se retome, pues se trata de un problema importante.

En cuanto a los números musicales, Amber Riley se luce con su versión diva glam de Sweet Transvestite -- que voz tiene esa mujer --. Chris Colfer, aunque no tiene más de cuatro o cinco líneas en todo el episodio, cumple con su parte en Time Warp. Lea Michell y Cory Monteith lo hacen genial en Dammit Janet. En general, se nota que la producción lo pasó genial al rodar este episodio en específico. Se nota el toque de Shankman con movimientos de cámara distintos y la integración de los personajes en cada canción; en este aspecto, rescato Touch-a, Touch-a, Touch-a, Touch Me y Sweet Transvestite.

En conclusión, The Rocky Horror Glee Show resulta divertidopero creo que se queda corta en el fondo. Por otro lado, creo que me estoy hartando de la actitud de algunos personajes: Finn y sus estupideces -- ¿salir en boxers a los pasillos de la escuela?, ¿en serio? --; Will Schuester y sus "ideas", casi una fórmula al fracaso. Por cierto, ¿extrañan a Puck?, no se apuren que estará de regreso en el siguiente episodio... dentro de dos semanas.

¿Te gustó el episodio?, ¿qué te pareció?, ¿cuál fue tu número musical favorito?

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