[Recap] 7×04 Desperate Housewives, The Thing That Counts is What’s Inside

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Wisteria Lane. Esta calle en los suburbios, que a simple vista resulta tranquila, se prepara "a fuego lento" para el drama de la séptima temporada. Al llegar a su cuarto episodio, las mujeres desesperadas enfrentan diversos problemas: Gaby enfrenta el hecho que su hija fue intercambiada en el cunero, Bree y Renee pelean por un hombre, Susan continúa con su trabajo a escondidas de Mike, Lynette se trata de acoplar a la llegada de una nueva bebé. Mientras tanto, Paul Young tiene algunas planes para el vecindario que lo dejó en el olvido.

En The Thing That Counts Is What's Inside, Mary Alice Young hace una reflexión sobre... ¿bolsas?. Hasta la fecha ha sido el planteamiento más extraño, pero tiene coherencia. Cada mujer tiene en su bolso algo que la caracteriza, que la define; ese "algo" lo puedes ver o no, pero está ahí. El título refuerza la idea, lo que cuenta es lo que está adentro. El episodio explora ese detalle, que a simple vista no se ve, pero que son clave en cada uno de los personajes.

Iniciamos con Gabrielle Solis y el encuentro con su hija biológica. Los Solis y los Sánchez acceden a encontrarse en un parque, para conocer a sus respectivas niñas. Carlos, al ver a Grace, comprueba que la genética no miente: están ante una mini Gabrielle. La niña ha crecido con esta familia, con limitaciones económicas pero, evidentemente, con los mismos gustos de Gaby. Al revelar el secreto a sus amigas, comenta que a esa edad tenía esos mismos deseos -- recordemos que Gabrielle creció en la pobreza antes de ser modelo --. Ahora que tiene todo lo mejor, quiere que su pequeña también tenga cosas bonitas... pasando por alto un detalle.

La familia Sánchez ha hecho un excelente trabajo criando a Grace. Aunque se viven al día, la niña tiene todo lo que necesita -- aunque se compre en un mercado de pulgas --. Gabrielle quiere tener un buen gesto con la pequeña radar de Chanel, regalándole su primera bolsa de marca -- unos 1400 USD nada más --. Sin querer hacer daño, Gaby se pasa de la raya con su actitud. En esta ocasión no pasa a mayores pero Carlos tiene razón, qué tal si los Sánchez deciden alejarse de los Solis. Al contrario, llegan a un acuerdo de visitas semanales sin decirle la verdad a las niñas -- no por el momento --. Mientras, Gaby satisface este deseo de darle lo mejor a su hija al regalarle una joya... todo en secreto.

Ahora que Bree quiere darse una oportunidad con Keith -- gracias a los sabios consejos de la señora McCluskey --, tiene a una fuerte rival que no se da por vencido: Renee Perry. Ambas se encuentran en proceso de divorcio y peleando por el mismo hombre... pero Bree no conoce del todo a Renee. Justo cuando se disponía a salir con Keith, Renee hace uno de sus movimientos vintage: paga boletos en primera clase para que Danielle y su hijo lleguen de visita por un fin de semana. Como no puede salir por sus visitas, Renee hace invita a Keith a cenar sin saber en la que se metía.

Conocemos a Bree y, cuando se propone algo, lo hace. Gracias a un comentario de Lynette, Bree descubre el punto más débil de su "nueva amiga": la gente pequeña. Vaya escena de Renee arriba del mueble, tratándose de alejar del señor; una fobia nacida por una experiencia de la infancia. Así es como las señoras se conocen mutuamente, saben de lo que son capaces y después de una pequeña plática, terminan siendo las mejores amigas. Bree tiene el campo libre con el hombre con el permiso de su nueva vecina.

De la que siempre podemos esperar problemas alocados es de Susan Delfino. La mujer continúa trabajando a espaldas de Mike en el sitio web de Maxine. Justo cuando sus cuentas comenzaban a aflojarse, Maxine advierte a Susan que debe renunciar pues nuevos inversionistas quieren abrir el sitio a mercado estadounidense. Susan dejaría de trabajar, pero el verdadero problema llega cuando se da cuenta de que ella es la imagen publicitaria publicitaria -- claro, y me van a decir que Maxine no sabía --. Susan debe pagar por la publicidad retirada, pero su jefa le hace una propuesta que no puede rechazar: trabajar en sesiones interactivas, por lo cual recibiría más dinero. Sue, en qué líos te metes.

Para Lynette Scavo, sus hijos lo son todo. Ahora que tiene a su pequeña Page de dos meses, se da cuenta que quiere en especial a Penny. Su hija de once años se ofrece para cuidar a la bebé mientras Lynette se relaja: toma un baño revitalizador, va a la partida de poker con sus amigas o sale a correr. En una de esas, Penny se lleva a Page a la escuela por no dejarla sola en la casa. Lynette llega a la oficina de la directora, donde le restriegan en la cara lo mala madre que es... y se siente peor cuando se entera de que Penny se hace cargo de la bebé, le da de comer en las noches, etc, para que sea la mamá que siempre ha conocido. No cabe duda que los años y los hijos pesan.

Por último, Paul Young continua sigilosamente con su plan, a pesar de las preguntas de su actual esposa --a conveniencia--. Lee llega a entregar las llaves de la antigua casa Young; Beth se extraña de la adquisición, pues no estaba enterada. El siguiente movimiento de Paul, hablar con la señora McCluskey pues quiere comprar su casa. Por su puesto, Paul maneja el bluff mostrándose preocupado por los últimos años de vida de su vecina. Cuando Beth se encuentra a Karen, hablan sobre la oferta de Paul... lo cual omitiría a su esposa. De la nada, Beth reacciona con furia, quasi psicópata. La primera pregunta, ¿cuál es el plan maestro de Paul?; la segunda, ¿qué sabe Beth?, ¿cuál es su propósito?, ¿estará relacionada con Felicia Tilman?

En general, The Thing That Counts Is What's Inside es un episodio divertido, que deja pistas sutiles para lo que está por venir. ¿Momentos favoritos? Varios... pero me quedo con Gabrielle mostrando la bolsa Chanel que le regalará a su hija y Renee diciendo que es la mejor madre del mundo, sin olvidar la escena donde Renee se pone como loca por ver al hombrecito. Por cierto...Un misterio más: ¿quién toma el espectacular con el rostro de Susan?, ¿habrá sido Paul? o ¿quién más la querrá chantajear?

En TVlia: Desperate Housewives, séptima temporada