[Recap] 5×04 Friday Night Lights: Keep Looking

Como pudimos intuir en The Right Hand of the Father la semana pasada, el episodio de esta semana ha estado marcado por la reconstrucción de lazos familiares, y también sabíamos que en ningún caso iba a ser una tarea fácil. Para empezar, a Vince le está costando mucho aceptar que su padre quiere recuperar a su familia. Los malos recuerdos están todavía muy presentes en su mente y no puede evitar pensar que si vuelve a su vida puede traer de vuelva los problemas de adicción de su madre.

Por ahora Vince se ha propuesto poner de su parte pero lo cierto es que no me fío un pelo de su padre. Por otro lado, a Vince también le está costado aceptar que Jess esté en el vestuario, dice que le distrae, pero lo que no entiende es que ella sabe bien cómo cuidarse y está intentado buscarse un hueco en algo que le gusta y en lo que es muy buena. Por ahora ha conseguido que Billy Riggins le haga caso pero todavía no tengo claro de si eso es bueno o es malo. ¿No sería fantástico que se acabase de asistente del entrenador?

Otro que está intentando reconstruir su relación con su hijo es Buddy Garrity. Ya intuíamos que su hijo iba a ser problemático y lo ha demostrado con creces, sólo le faltaría que se juntarse con Epyck, la alumna rebelde de Tami para cerrar el círculo. Buddy no conoce a su hijo, cuando se fue todavía no era adolescente y el cambio le ha cogido por sorpresa. Aunque tenga razón, ¿cómo se atreve a decirle que su nuevo bar es el lugar más triste del mundo? Por ahora parece que Buddy intentará reencauzarle mediante el fútbol, como no, pero dudo que sea tan fácil. Lo mejor de esta trama es que hemos vuelto a disfrutar de una de las tradicionales conversaciones de bar con el entrenador en la que suele abrir su corazón, y es que todos sabemos de Buddy puede ser bastante burro pero en el fondo es un trozo de pan que no lo hace mejor porque no sabe cómo hacerlo.

Y Becky también ha tenido su ración de problemas parentales. Como hemos podido comprobar en lo que llevamos de temporada, a Mindy no le hacía gracia que Becky viviese con ellos, la veía como una amenaza y le molestaba tenerla siempre en medio. Pero esto era hasta que el padre de Becky la obliga a volver a casa de su madrastra porque, en cuanto Mindy ve el panorama que le espera a la pobre, decide que se quedará con ellos porque Becky necesita un modelo de conducta. ¿¡Billy y Mindy modelo de conducta?! Veremos en qué acaba todo pero creo que con este acuerdo todos ganan. Por lo pronto, Luke, cuya autoestima anda por los cielos tras saber que la TMU anda tras de él, ha conseguido armarse de valor (¡por fin!) y lanzar un ataque directo a Becky, que por supuesto, está encantada.

Y hablando de relaciones sentimentales, no puedo dejar de comentar que todavía no sé si me gusta la relación de Julie con su profesor. Cómo algunos de vosotros habéis comentado, Derek no parece trigo. ¿No os pareció raro que quisiera quedar con ella como si no hubiese sido él el que decidiera que tenían que hacer como si nada hubiese pasado? La verdad, no sé cómo esperaba Derek que reaccionase pero alegré de que Julie pasase de él, pero claro, después ella lo fue a buscar y todo se quedó en nada. Tal vez me equivoque pero no creo que la cosa acabe bien y tanto uno como el otro tienen mucho que perder, ¿no os parece?

Por último, reconozco que me entristece ver a Luke y a Vince planificando su futuro universitario porque me recuerda que esto se acaba y que ya no hay vuelta atrás. Pero dejémonos de pensamientos negativos y decidme, ¿pensáis que conseguirán hacer de Buddy Jr. un hombre de provecho? Y puestos a hacer ciencia-ficción, ¿os imagináis que haría su padre si resulta ser él el que realiza la jugada decisiva para ganar el Estatal?