[Recap] 5×10 Dexter: In the Beginning

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Una llamada telefónica nos dejó con el alma en vilo al final de Teenager Wasteland porque el camino hacia el final de temporada está marcado y a los espectadores tan sólo nos quedaba pensar en cómo se las apañarían para dilatar la trama durante los tres episodios que nos quedaban, y la respuesta ha sido simple: los guionistas han decidido dar un pequeño (y seguramente necesario) rodeo.

A diferencia de lo que podría parecer, la trama de Jordan no se ha acelerado, algo de lo que me alegro enormemente porque hubiese sido una pena acabar tan pronto con un personaje tan interesante. Jordan, sorprendentemente, enseñó sus cartas a Dexter porque sabe que es casi imposible acercarse a él y que no existen pruebas que lo puedan incriminar. Además, mientras lo intentan, él puede maquinar una estrategia para quitarse de encima a Dexter y a Lumen.

Éstos, a la espera de encontrar el momento apropiado de deshacerse de Jordan, van en busca del quinto chico de la fotografía y para ello acuden a Emily Birch, la presumible primera víctima del grupo. Allí se encuentran con una aparentemente atemorizada mujer que sólo hablará cuando Lumen le enseña el vídeo de su tortura encontrado en casa de Cole. Gracias a Emily nos enteramos de cuál fue el inicio de este perverso grupo, y de la filosofía de Jordan, y sabemos que Alex Tilden es el quinto agresor. Además, nos enteramos de que Jordan era el chico gordito de la fotografía, ¡quién lo iba a decir!

Pero lo más sorprendente todavía estaba por llegar porque más tarde comprobamos que fue el propio Jordan el que conminó a Emily a contárselo todo a Lumen. ¿Qué clase de perversa relación de dependencia tienen estos dos? Emily parece estar orgullosa de ser la primera victima (aunque no sé si llamarla así) y al mismo tiempo tiene celos de las otras chicas que han venido después. ¿Bajo qué clase de influjo la tiene sometida Jordan?

Y mientras Dexter y Lumen planean una estrategia para eliminar a Alex, Debra se acerca cada vez más a la verdad. Después de conseguir que reabriesen el caso de las chicas de los bidones, y de encontrar los DVDs de las torturas, la pequeña de los Morgan ha empezado a sospechar que tal vez haya alguien que se esté encargando de los autores de los crímenes, y que es probable que sea la víctima número 13. Y yo me pregunto ¿cómo es que nadie del departamento lo ha pensado antes?

Como sabemos, Debra no anda nada desencaminada ya que, tras varios intentos, Lumen es la encargada de matar a Alex esta vez bajo una atmósfera controlada al estilo Dexter. Será que sus anteriores conatos la han hecho más fuerte pero hay que reconocer que su bautizo de sangre bajo la atenta y orgullosa mirada de Dexter ha sido perfecto.

Es la primera vez que vemos a Dexter tan cerca de alguien, por no decir tan enamorado. ¿Os fijasteis en como miraba a Lumen mientras ésta tocaba sus cuchillos? Eso es amor (y lascivia también), y precisamente ahí está la clave. Claro que quería a Rita pero con ella siempre tuvo que esconder su auténtica naturaleza. Recordemos que en el piloto lo que más le gustaba a Dexter de Rita es que estaba tan dañada como él pero nunca se lo pudo decir, en cambio Lumen conoce su lado monstruoso y está tan o más dañada que él.

El vínculo entre Dexter y Lumen es muy especial pero veremos en qué desemboca porque nuestro amigo Dex no suele tener demasiada suerte en cuestión de amores (por cierto, habrá que ir pensando en ponerle un nombre a esta pareja, yo propongo Dexmen). Es muy bonito lo de In her eyes, I’m not a monster at all pero es difícil que acabe bien porque Liddy amenaza con destaparlo todo y Jordan ha estado a punto de conseguir que Debra descubra a su hermano. ¿No tenéis la sensación de que están preparando el camino para que Debra lo sepa? Parece simpatizar con el hecho de que exista un justiciero pero ¿soportaría que fuese su hermano? ¿O le harán pensar que ha sido Lumen solita? Venga, decidme qué pensáis, que la cosa está muy calentita y seguro que tenéis unas teorías mucho más interesantes que las mías.