[Recap] 2×11 The Good Wife: Two Courts

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Si por algo se caracteriza The Good Wife es por sorprendernos con la resolución de sus tramas y la clave es la capacidad de manipulación de los guionistas que nos hacen creer que van a ir por un lado y resulta que van por el opuesto. Muchas series hacen lo mismo pero muy pocas consiguen dar semejantes giros a la trama sin perder el rumbo. Un ejemplo de ello es el magnífico episodio de esta semana que le ha dado la vuelta como un calcetín a la situación dejada enBreakin Up.

Pero empecemos por el principio. El caso de esta semana consistía en defender a Scott Bauer de la acusación de asesinato que pesaba sobre él. La fiscalía tenía muchas pruebas que parecían demostrar que había matado a su padre que amenazó con quitarle de su testamento, así que la tarea principal de Will y Alicia consistirá en conseguir que no se tengan en cuenta las pruebas y ponerse al jurado en su favor. Por esa razón el propio cliente pide que se contrate al señor Medina para que lea las microexpresiones del jurado. Para que nos entendamos, es algo así como un Cal Lightman (Lie to me) de los jurados.

La fiscalía ofrece 25 años a cambio de que Bauer se declare culpable pero Will no está dispuesto a aceptar porque cree tener a su favor al juez del caso. Will ya ha demostrado otras veces que está muy bien relacionado así que no es nada raro que juegue a baloncesto con el juez Weldon. Lo que nunca se imaginó es que la ventaja se acabaría volviendo en su contra, y que por culpa de una jugada bastante tonta Will acaba poniendo en peligro la resolución del caso.

El juez Weldon se posiciona claramente en contra de Will y acepta unas fotografías con las que la fiscalía dice querer demostrar que Bauer es bebedor cuando en realidad buscan poner en contra al jurado al mostrarle como un nazi. Además, el físico tan ario del chico y su actitud estirada no es que le ayude demasiado. Así pues, y viendo que tenían las de perder, Will descarta calmar la situación con Weldon y se enfrenta a él con el objetivo de provocar que reaccione en su contra frente al jurado. Y como estaba claro que no iba a caer fácilmente en el juego de Will, consiguen sacarle de sus casillas al escuchar a Alicia decir no harm no foul, una frase inocente pero que hace referencia directa al baloncesto. ¡Ay que ver que simples somos a veces cuando nos tocan el honor!

Después de conseguir poner al jurado a su favor, el caso parecía ganado, y así lo creía el propio experto en microexpresiones pero el jurado declara culpable a Bauer ante la sorpresa de los abogados de la defensa. Alicia espera al presidente del jurado para preguntarle por qué decidieron tan pronto el veredicto y éste le responde que porque lo hizo. El jurado no se dejó manipular por los abogados, ni de un lado ni del otro, y sólo se fijó en las pruebas, algo que se tendría que dar por hecho. Gracias a las series de abogados, todos hemos perdido un poco de vista el hecho de que lo importante son los hechos y no las piruetas que den los abogados. Toda una cura de humildad para estos abogados hipercaros y es que el dinero no lo puede todo (o al menos eso espero).

Pero cambiando de tema, Eli Gold está teniendo problemas a la hora de recaudar dinero para la campaña de Peter así que la aparición de Adam Boras, responsable de la primera campaña de Peter, no le hace ninguna gracia (y menos que venga de la mano de Jackie). Por suerte, Alicia le da la clave para deshacerse de él, y es que sólo tenía que conseguir que el propio Peter apartase a su madre de la campaña, y lo consiguió con creces.

Por último, dejamos el episodio anterior con una guerra civil en ciernes. Diane decidida a marcharse del bufete después de lo sucedido con Will, intenta fichar a Cary que se deja tentar con un sueldo mayor y un puesto mucho mejor. Will, por su parte, sigue furioso por la traición de Diane pero sigue el consejo de Bond y se traga su orgullo para calmar la situación y esperar dos meses para echarla. Necesitan tener controlada a Diane para que no ponga en peligro la firma con un importante cliente.

Con lo que no contaba Bond es que Will se iba a dar cuenta de que le estaban manipulando para conseguir hacerse con el poder del bufete. Menos mal que Kalinda está ahí para poner las cosas en sus sitio y es que Blake no sabía con quién se estaba metiendo. Tal vez los métodos de Blake sean muy persuasivos (y peligrosos) pero Kalinda sabe qué tecla debe tocar para conseguir lo que quiere. Ahora que Diane y Will vuelve a ser aliados, y con la inestimable (y bien pagada) ayuda de Kalinda, será mejor que Bond y Blake empiecen a hacer las maletas para volverse a Washington porque en cuanto consigan al nuevo cliente les van a dar la patada, ¿no creéis? Y por cierto, para microexpresiones las de Will y Diane en la reunión, lo siento pero tengo que decirlo: ¡qué pedazo de actores!

Y teniendo este tema bastante claro (o al menos eso parece), el principal problema ahora es Cary, ¿aceptarán su oferta de volver cobrando el doble que Alicia? Y si es así, ¿cómo le sentará a ésta que esté por encima de ella? Parece claro queCary sigue resentido e intentará hacerle la vida imposible a Alicia, y no creo que esta se quede con los brazos cruzados. Tal vez hayan frenado una guerra civil pero todavía quedan muchas batallas por librar.