[Recap] 3×10 Fringe: Firefly

[spoiler2]

Que larguísima se ha hecho la espera. Han pasado seis semanas desde aquel intenso Marionette pero supongo que estaréis de acuerdo conmigo en que la espera ha valido mucho la pena. Firefly ha sido un episodio con un caso de la semana que en el fondo no lo era y que tenía un objetivo muy claro: poner las bases para el desenlace de la temporada (y que esperemos que no sea de la serie).

Ya os comentamos que September iba a hacer acto de presencia y iba a ir más allá de su papel como observador. Sus compañeros observadores le avisaron que tenía que reestablecer el equilibrio del universo después de que salvase a Peter y Walter tras caer en el hielo volviendo del otro universo. Así pues, todos pensábamos que September intentaría enmendar su error en este episodio pero no podíamos estar más equivocados.

El plan de nuestro amigo observador se inicia al traer a nuestro presente al hijo muerto de Roscoe Joyce (interpretado maravillosamente por Christopher Lloyd), un viejo rockero componente del grupo Violet Sedan Chair, que como muchos sabemos es el grupo preferido de Walter. A partir de ahí, se desencadenan los acontecimientos y la división Fringe va a investigar la extraña aparición y Roscoe y Walter se acaban conociendo. Uno y el otro tienen mucho en común, incluso su gusto por los batidos de fresa, y es que Roscoe no deja de ser una versión rockera de Walter. Ambos se apartaron de sus pasiones (sus respectivas carreras) tras perder a sus hijos pero si el uno se sumió en la depresión por la pérdida, el otro no se conformó hasta que lo recuperó.

Gracias al estado de hipnosis en que Walter sumió a Roscoe, éste fue capaz de desbloquear ciertos recuerdos del pasado y es así como Walter se entera de que sus actos provocaron la muerte de su hijo. El conocido efecto mariposa aquí se convierte en efecto luciérnaga y así nos enteramos finalmente del significado de las recurrentes luciérnagas en todas las imágenes promocionales de la serie. Al enterarse, Walter entiende que lo que quería September era hacerle consciente del mal que hizo, no sólo en el otro universo, sino en el suyo. ¿Así de fácil? Pues no.

Paralelamente, September impide un robo en una joyería y salva la vida de una de las trabajadoras para después provocar un accidente en el que Walter tendrá que decidir entre seguir protegiendo a Peter o en confiar en September y sacrificarlo por el bien común. Walter decide sacrificarlo pero, por suerte, no resulta ser más que un simulacro. Ahora sabemos que este era el test al que September se refería al final de Marionette y Walter lo ha superado con creces así que los Observadores pueden estar tranquilos porque saben que, llegado el momento, pueden confiar en que Walter sacrificará a Peter de verdad. El pobre Walter, por su parte, cree que todo este encadenamiento de acontecimientos tenían el objetivo de salvarle la vida haciendo que Peter bebiese el suero con el que pretendía ponerse a la altura en inteligencia de Walternate. Eso le pasa por confiar tanto en las buenas intenciones de su amigo September.

Por otro lado, la relación entre Peter y Olivia se va reconstruyendo poco a poco. El libro favorito de Peter, If you meet the Buddha on the road, kill him!, y que en un principio Olivia se lo toma como un recordatorio de todo lo que se ha perdido durante su ausencia, acaba convirtiéndose en el artífice del acercamiento pero ¿por cuanto tiempo? Según deducimos de las palabras de September a Peter, éste va a ser padre, lo que significa que el rumor que decía que Bolivia podría estar embarazada es cierto.

Me muero de ganas por ver cómo reaccionan todos ante la noticia pero ¿no os extraña que Peter no se lo haya comentado con nadie? Entiendo que no se lo diga a Olivia pero podría haber aprovechado para preguntárselo a Peter en su momento íntimo final. Por cierto, todo un detalle que en ese momento suene la versión de Jeremy Little de la canción If I Only Had a Brain que cantaba el espantapájaros en Wizard of Oz.

Por último, si queréis saber más sobre la trama del hijo de Roscoe, como dicen bien aquí, os aconsejo que leáis los cómics de la serie, pero si no, lo tenéis más o menos recopilado en el vídeo que tenéis a continuación. Además, supongo que muchos ya conocéis la interesante campaña de marketing orquestada alrededor del grupo ficticio Violet Sedan Chair y si queréis tenéis a vuestra disposición la cara A y la cara B del LP Seven Suns. ¡Qué bien que los responsables de Fringe nos regalen estas cositas de vez en cuando!

Apuesto a que todos estaremos de acuerdo en que el episodio ha estado a la altura de las altas expectativas que teníamos. Ha avanzado en la trama mitológica sin abandonar las tramas personales, y hemos asistido a un nuevo espectáculo interpretativo de John Noble apoyado por un magnifico y entrañable Christopher Lloyd. ¡Qué injustos son los prejuicios! ¿Qué más tiene que hacer Noble para que le den un premio importante? Me he dejado muchas cosas en el tintero por eso espero vuestros comentarios sobre el episodio. ¿Os ha gustado tanto como a mí, o es que yo ya he perdido por completo mi objetividad (si es que alguna vez la he tenido)?