[Recap] 4×03 Californication: Home Sweet Home

[spoiler2]

La última vez que vimos a Hank Moody, se hundía en cóctel de drogas y alcohol en uno de los momentos más intensos de la serie. El peso de sus actos y la presión creativa terminan venciendo a este anti-héroe. ¿Suicidio?, ¿Accidente? La percepción de los hechos le hacen abrir los ojos una vez más, para despertar de esa sensación de entumecimiento. Es lo que vemos en el más reciente episodio de Californication, quizá el más oscuro hasta el momento.

Home Sweet Home comienza con Hank Moody en el hospital. El doctor le da un fuerte golpe de realidad al mencionar a aquellas vidas que se pierden por los excesos en Hollywood: vive rápido, muere joven, un cadáver atractivo más. Esa es la realidad de Moody y ahora es cuando enfrenta las consecuencias -- con la posibilidad de ir a la cárcel, además por la sobredosis accidental --. Karen hace acto de presencia, como si fuese una ilusión, atraída por el supuesto acto desesperado del escritor. Por supuesto, la historia es distinta.

Hank regresa a su hogar, dulce hogar, a lado de su mujer y su hija, tal como antes. La supuesta agonía de Hank duele a Karen. Después de todo lo que han vivido juntos, sabe que no se atrevería a tomar la salida fácil, así que resulta inesperado. A pesar de su odio hacia Hank, la idea de perderlo le resulta devastadora. Cuando Moody está a punto de sincerarse, arregla todo con un «te amo» y pide perdón por todo lo que ha hecho. Así tan fácil. Como lo vemos después, Becca reacciona de manera contraria al supuesto suicidio.

Como lo vimos en el episodio anterior, Becca Moody va ganando cada vez más espacio en la trama central de la temporada -- que gran personaje --. Después del susto que le hizo pasar su padre, la vida resulta menos graciosa. Se respira dolor en la escena donde Hank habla con su hija, mientras ésta le pide estar sola para tocar. Su guitarra y la música, significan liberación para la chica; mientras, ella busca obtener dinero para salirse de su casa, como comenta a su padre; sólo lo hace para herirle.

Tanto su guitarra como su dinero -- y su escape -- se ven amenazados por la presencia de un grupo de chicas, quienes intentan robar su dinero. Así terminan ganando la atención de Becca. Las chicas forman una banda llamada Queens of Dogtown, liderada por Pearl -- interpretada por Zoë Kravitz --, quien extiende una invitación a Becca para audiocionar; después de pasar la prueba/robo era lo de menos. Seguramente las veremos de nuevo, ofreciendo de nuevo el escape que tanto necesita en este momento.

Lo que me impresiona de esta adolescente es su fortaleza, un rasgo distinto a sus padres; a pesar de todo, del dolor que siente, enfrenta los problemas que se le presentan. Le roban la guitarra y el amplificador, no hay problema, se pasa a lo siguiente. Y lo siguiente es la revelación de Hank. En un intento por tranquilizar a su hija, Moody confiesa que su sobredosis fue accidental y, por el bienestar de su madre, pone las cartas sobre la mesa. Un nuevo llamado para Hank. ¿No puede cambiar?, tendrá que intentarlo… una... vez… más.

Mientras Hank goza del beneficio de estar en casa, Charlie Runkle lo regresa por un momento a la realidad: tiene que trabajar en un guión que no se hará solo. Stu anda tras Runkle para poner en marcha el proyecto -- en tanto, él se propone un proyecto personal con Marcy --. No importaría la presión de su agente, ni sus palabras como amigo; el hombre tiene que cumplir, pues hay que pagar a la Lady Lawyer que lleva su caso. Sería con el golpe de realidad por parte de Becca, que Hank toma su máquina de escribir, llega a un hotel y comienza el dichoso guión.

Home Sweet Home resulta un episodio agridulce, no porque sea regular o decepcionante, sino por los sentimientos que expone de los personajes. Tenemos el clásico humor negro sobre la línea de la serie, pero mostrando a su vez a nuestro anti-héroe en su peor momento. O ¿se podría poner peor?