[Recap] 7×13 Desperate Housewives: I’m Still Here

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En un mundo maravilloso, existe la maldad en las personas… pero ¿cuál es su justificación? Esta es la pregunta que se hace esta semana Desperate Housewives. Y es que en Wisteria Lane la maldad puede venir de cualquier parte, aunque sea por un capricho, por un malentendido o por proteger a los seres queridos. Así mismo, se da un paso importante -- modesto, pero importante -- en el misterio de midseason y nos presentan a nuevos personajes, menores, pero con gran peso para las historias centrales. Comencemos.

En I'm Still Here, Paul Young tiene planes para la mujer que supuestamente lo traicionó, así que preparara un viaje con Beth a las montañas. La obsesión de Gaby Solis con su muñeca crece de manera preocupante -- y por fin alguien se da cuenta. Susan Delfino se da cuenta lo devastador que puede ser la espera por un riñón. Bree Van de Kamp descubre un secreto de Keith que ni él mismo sabe. Renee Perry decora el cuarto para la hija de Bob y Lee, reflejando su pasado deseo tener hijos. Y, por último, Lynette Scavo está en desacuerdo con la boda de su madre.

Rescatemos primero el arco central de la temporada, el misterio de Paul Young. La semana pasada, para nuestra sorpresa, vimos de regreso a Zach Young -- insisto, de la nada --. Ahora Paul sabe que su hijo está cerca, todo por la pistola que fue presentada por los investigadores, misma que salvaría a Beth de una muerte segura. Esto abre más preguntas con respecto al chico: ¿estará trabajando solo?, ¿tendrá contacto con Felicia Tilman?. Es claro que el objetivo es venganza, pero ya veremos si logra concretar algo en contra de Paul. ¿Cuándo?, el tiempo lo dirá -- en unos episodios.

Tenía que pasar una desgracia, o un susto, para que Carlos Solis entendiera por lo que pasa Gaby. El hombre apenas se percata de la presencia de la muñeca, que no era un regalo para la hija de Bob y Lee, todo gracias a Karen McCluskey. La escena en las escaleras, cuando Carlos señala que el problema detrás de la muñeca es Grace, resulta fuerte y bien lograda. Sigo sin entender a Carlos, por qué no se dio cuenta de que Grace no sólo afectó Juanita, su ausencia destrozó a Gaby. Su desesperación por tratar de sacar a la muñeca del automóvil lo dice todo. Al menos ahora recibirá ayuda.

Para Susan Delfino ha sido difícil enfrentar su realidad y el hecho que debe esperar a un donante de riñón, pero esto no la detiene. Conocemos a Susan, que a veces saca a relucir su eterna optimista. Gracias a un hombre que conoce en su sesión de diálisis descubre que es un proceso devastador que puede tomar años. Al final es un proceso que tendrá que superar, tarde o temprano. Esperemos que no tarden tanto en desarrollar esta subtrama porque mucho de esto puede llegar a cansar, no imagino como lo extenderían. ¿Se imagina a Susan así por mucho tiempo?

La relación entre Bree Van de Kamp y Keith ha tenido sus altas y bajas. Ahora que la pareja vive junta en casa, después de los disturbios y la visita de Orson Hodge, todo va perfecto. Y así de la nada aparece Amber, la ex-novia de Keith, a quien no ha visto en siete años. Bree descubre que Amber tiene un hijo de Keith y sabe que debe decírselo. Al final se detiene por la plática que tuvieron anteriormente, Bree ya no quiere tener más hijos y Keith lo entiende. Por supuesto, esto es diferente. Por miedo a perderlo, se queda callada y le da dinero a Amber para irse. ¿Será que algún día Keith descubra la verdad?

No sé ustedes, pero a mi me agrada Renee Perry. Ha resultado una gran adición a la serie. En esta ocasión, la fría Renee se da la oportunidad de mostrar que realmente tiene un lado bueno, que en algún momento deseó ser madre. Me encantó que se uniera su trama a la de Bob y Lee, quienes recibieron a su pequeña Liza. Parece que en un futuro estos nos darán de que hablar, en especial Renee, quien ha aceptado ser la figura materna de la niña.

Por último, tenemos a Lynette Scavo que debe de soportar las ideas locas de su madre… aunque en esta ocasión la señora tiene un punto. Mientras que Lynette cree que se casa por las razones equivocadas, su madre le explica que se encuentra sola y quiere tener a alguien a su lado -- forrado de dinero, mucho mejor ¿no? Con este pequeño arco notamos que entre Lynette y Tom las cosas han vuelto a la normalidad. Fuera de esto, no le encuentro otra utilidad. ¿O les pareció interesante?

I'm Still Here resulta un buen episodio, que nos recuerda las fichas que están en juego para el resto de la temporada. Nos muestra quienes estarán presentes en las subtramas restantes e igualmente da seguimiento al misterio central. Mi parte favorita, no es una escena… Para mi, lo mejor es que Beth Young se haya salvado, todo gracias a la pistola plantada por Zach. ¿Se lo esperaban?

En TVlia: Desperate Housewives