[Recap] 2×12 Glee: Silly Love Songs

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Después de su episodio post Super Bowl, se esperaba que Glee recibiera nueva audiencia en su espacio regular, en martes por la noche. FOX se lleva otra decepción al recibir la cantidad regular de televidentes, por debajo de cinco episodios de la actual temporada -- como dato cultural --. Sin embargo, Silly Love Songs es un episodio que merece ser visto por su ingenio, por los personajes que destacan y, especialmente, por que te mata de la risa de principio a fin. ¿Están de acuerdo conmigo?

En Silly Love SongsPuck tiene un crush con Lauren Zizes -- la chica lo trata como basura… casi --; los chicos de New Directions reciben como asignación de la semana cantar su canción de amor favorita -- lo que termina costando mucha intensidad y lágrimas --; Finn coloca un puesto de Besa al Quarterback, con doble intensión; Santana busca venganza a su propia manera; y Kurt comprende que, por el momento, lo mejor es estar solo.

A diferencia de The Sue Sylvester Shuffle, Silly Love Songs te mata de la risa de principio a fin. Se nota que la producción se enfocó en el espectáculo del primero y en el desarrollo del segundo. La calidad de los guiones y en sus respectivos números musicales son totalmente distintos. Otro punto a favor de Silly Love…, le da espacio a personajes secundarios que, por lo regular, se hacen a un lado -- como Lauren Zizes y Santana --. Y ¿dónde quedó Sue?, ¿alguien la extrañó? porque yo no, sinceramente.

Comencemos con Puck, el "chico malo" de la escuela, que tiene se siente atraído por Lauren Zizes. El deseo de Navidad de Lauren se vuelve realidad, pero no será tan fácil para el Puckerman. La chica necesita ser cortejada. Me da gusto que la serie explore este personaje. Sinceramente pensé que lo harían a un lado y ha resultado algo interesante. Es genial su actitud hacia Puck, el «yo deletreo mujer Z-I-Z-E-S». El rechazo de Lauren lo pone mal y cada vez se muestra más interesado -- típico --. Al menos nos regalan un divertido número musical, con la reacción de las chicas del coro, a pesar de lo ofensiva que resulta.

Después de ganar el campeonato de la conferencia, Finn retoma el estereotipo de Quarterback -- la estrella de McKinley -- y, de nuevo, busca a Quinn Frabay. El propósito de la cabina de besos, nosotros lo conocemos. Quinn conoce tan bien al chico, que también lo sabe. Pobre Sam ingenuamente cae en la trampa, entre celos y sospecha. Irónicamente resulta responsable de juntar más a Quinn con su ex-novio. Santana los pone en evidencia con su plan "mono", ayudada por su traje de enfermera sexy. ¿Será el final para Sam y Quinn? Podría ser y a lo mejor el siguiente paso de Sam va directo a Santana como lo sugiere la escena final.

Me encanta como integran a Kurt en este episodio en particular. Dejando a un lado todo el drama "bullying", muestran a Kurt en su nuevo entorno, acompañado por Los Warblers. Sabemos que Kurt siente algo por Blaine; es una linda relación de amistad en la que, como el mismo Kurt, vemos algo más que amistad. Regularmente nos muestran a un Blaine seguro, que sabe lo que cree, pero en esta ocasión vemos que es muy parecido a Kurt: igual de soñador, igual de enamoradiso. A lo mejor con el tiempo… Mientras tanto, Blaine Anderson/Darren Criss nos va ganando cada vez más; sus números musicales son increíbles. Y, volviendo a Kurt, es bueno que de vez en cuando se de un respiro con las divas Mercedes y Rachel.

En cuanto a los temas musicales, me quedo con P.Y.T. (Pretty Young Thing), Artie cantando y Mike bailando al puro estilo Michael Jackson -- como dice Brittany, «That's my man and his legs don't work!» --. Tina intenta cantar con mucho sentimiento My Funny Valentine; Rachel hace propia la canción Firework; Puck impacta con su Fat Bottomed Girl; y de nuevo, los Warblers demuestran el nivel de competencia con When I Get You Alone y Silly Love Songs -- con esta última tenía un poco de temor a que la destruyeran, pero realmente hicieron un buen trabajo.

Silly Love Songs es un ejemplo del buen trabajo de los guionistas. Un episodio bien escrito, divertido, que nos transporta de nuevo a los clichés de la preparatoria. Buena manera de reivindicarse del episodio anterior. Mi momento favorito: definitivamente, la venganza de Santana.