[Recap] 2×14 The Good Wife: Net Worth

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Como ya os comentamos anteriormente, el episodio de esta semana está inspirado en la polémica generada por el estreno del film de David Fincher The Social Network. Y no sé si es sólo una impresión mía pero me da la sensación de que han aprovechado el tema para lanzar algunas pullas a cierto guionista al que media industria televisiva le tiene bastantes ganas.

Patric Edelstein es un joven que se hizo multimillonario después de crear Sleuthway.com y que demanda al estudio que ha realizado un film sobre él por difamación. En el film aparece como un idiota que creó su página web para ligar con chicas y le preocupa que la gente piense que es verdad. El caso parece imposible de ganar, y es que en el fondo lo que busca Edelstein es que se sepa que no está de acuerdo con lo dicho en el film, y es por eso contratan a Lockhart/Gardner para que se encargue de las declaraciones. Pero con lo que no contaban es con que Will se empeñase en buscar una manera de ganar el caso.

Alicia ya se había enfrentado a un caso de difamación la temporada pasada, concretamente en Infamy, pero ésta está ayudando a su hermano a mudarse a Chicago y no puede ayudarles demasiado. Will y Diane deben demostrar que existió malicia en la creación del guión del film, es decir, que transformaron los hechos para perjudicarle y le convirtieron en figura pública a su pesar.

El problema es que Raid Blaylock, el prepotente guionista del film, aduce que modificó los hechos por cuestiones creativas. Él quería contar una historia y creó un personaje para explicarla sin dejar que la realidad se interpusiese. Yo soy de las que prefiero que una historia esté bien contada a que se ajuste a unos hechos reales (y eso sin contar que es prácticamente imposible ser completamente fiel) pero entiendo que si hablan sobre ti te puedas molestar. ¿No hubiese sido más fácil cambiar el nombre del personaje? Por lo visto eso es lo que opinan los guionistas de The Good Wife teniendo en cuenta lo que hacen con el doppelgänger de Aaron Sorkin.

Le dibujan como a un auténtico cretino, que tiene sus mismas opiniones sobre Internet y la sociedad actual, y sus mismos problemas de drogadicción, pero que no tendría manera de demostrar que están intentando difamarle. Por cierto, me pareció curioso que el encargado de tomarle declaración fuese Will ya que el actor que lo interpreta, Josh Charles, fue uno de los protagonistas de Sports Night, la primera serie de Sorkin.

Pero volviendo al tema, la única manera de ganar el caso es demostrar que más que una obra de arte transformada se trata de una obra comercial. Para ello sólo tuvieron que echarle un vistazo a las condiciones de contratación del product placement, y es que está clarísimo que utilizan el film para sacar un rendimiento económico de la reputación y fama de Edelstein. Así pues, Will y Diane consiguen que un caso perdido se convierta en un acuerdo de cincuenta y tres millones de dólares y una disculpa. No está nada mal, ¿verdad?

Por su parte, Alicia tiene un viaje de lo más entretenido con su hermano Owen. A parte de pasarse el camino escuchando música gospel, Owen sonsaca a su hermana información sobre Will y consigue que Alicia se anime a dar un paso hacia adelante. Bajo mi punto de vista, lo que necesitaba Alicia era verbalizar sus dudas sobre el mensaje perdido. El problema es que ha esperado demasiado y Will decide mentir. Lástima, porque por una vez que Alicia se lanza resulta que la cosa no le sale bien, pero eso sí, me encanta que se pique con su hermano y haga lo que debería hacer y no lo que se supone que haría. Sabemos que Alicia es buena persona pero, a veces, debería ser más egoísta.

Para el final me he dejado la trama más excitante (en todos los sentidos) del episodio. Varios son los que están intentando acorralar a Kalinda. La fiscalía, con el incisivo Andrew Wiley como investigador, todavía sigue dándole vueltas al tema de la paliza al doctor Booth, que ya ha salido del coma pero que es incapaz de identificar a su agresor. Como recordaréis, Blake colocó un vaso con las huellas de Kalinda sacadas de su bate de béisbol en la consulta del doctor para incriminarla pero, al menos por ahora, las pruebas no parecen ser concluyentes.

Kalinda, por su parte, sigue investigando a Blake y su vinculación con Will y para ello se acerca a su amiga del FBI Lana Delaney. Ésta le comenta que saben que los del MS-13 se están aliando con Lemond Bishop para mudar sus asuntos a Chicago. Y eso pone en grave peligro a Lockhart/Gardner. Esa información le cuesta una cena con Lana pero esto tan sólo era el principio de la noche ya que al volver a casa se encuentra a Blake en su puerta. Éste parece decidido a firmar la paz por el bien de los dos después de que Cary y compañía registrasen su apartamento y encontrasen un email comprometido. ¿Plantado por Kalinda? Tal vez.

La escena en la que intentan pactar esa paz es probablemente una de las escenas más sexys de los últimos años. Blake y Kalinda se cachean e interrogan sobre sus secretos mientras realizan una especie de sofisticada danza de apareamiento. Lo que muestran estos dos aquí es tensión sexual y lo demás son tonterías. Pero Kalinda es mucha Kalinda y aprovecha la debilidad de Blake para golpearle. ¿A quién se le ocurre darle un bate a esta mujer? Supongo que no le llegaba suficiente sangre al cerebro, pero éste guardaba un as en la manga. Ha llamado al marido de Kalinda/Leela y estoy segura de que lo utilizará en su contra.

No sé que pensáis vosotros, pero a mí me ha parecido un episodio fantástico que vuelve a colocar a Archie Panjabi como favorita para ganar su segundo Emmy por su magnífica interpretación de la enigmática Kalinda, ¿no creéis?