[Recap] 5×13 Friday Night Lights: Always

Todo llega a su fin. Friday Night Lights nunca ha estado entre las series más vistas ni entre las descargadas pero los pocos que la hemos seguido sabemos que se nos ha ido una de las mejores series de los últimos años. Y lo ha hecho de la única manera que lo sabe hacer, emocionándonos hasta el último momento. Y con esto no sólo me estoy refiriendo al partido, que todos sabemos que el fútbol no es más que una excusa, sino que hablo del desenlace de los personajes a los que hemos acabado queriendo como si fuesen de nuestra familia.

Pero empecemos por el principio. En Texas Wathever vimos como peligraba la estabilidad del matrimonio Taylor. Tanto Tami como Eric recibieron unas ofertas laborales imposibles de rechazar pero incompatibles entre sí. Y por si tu tuvieran los ánimos suficientemente exaltados, de repente aparece en la puerta de la residencia de los Taylor un nervioso Matt que guarda una sorpresa. Y ésta no es otra que pedirle a Julie que se case con él. Además, no se le ocurre mejor sitio que la entrada de la mítica heladería Alamo Freeze, él es así de sencillo. Julie acepta encantada pero le pide que le pida la mano a su padre, el hombre que le ha recibido diciéndole what the hell are you doing here?

Matt, evidentemente, se muere de miedo y le pide consejo a Laundry, al que siempre se le han dado bien los discursos. Éste le dice que sólo tiene dos opciones: o se pone delante del entrenador y le dice cuánto quiere a su hija, o se pone a llorar. ¿Os imagináis que hubiese escogido la segunda opción? Por suerte no fue así pero yo creo que le faltó poco porque al entrenador le faltó poco para echarle a patadas de su despacho. Por mucho que siempre le haya querido y cuánto le haya ayudado en sus peores momentos, no deja de ser un tipo que le está quitando a su hija, y lo hace poco después de que ésta haya vuelto a encauzar su vida. Entrañable cien por cien.

Pero lo peor de todo es que Eric y Tami se encuentran en una posición complicada al tener que dar consejos sobre lo que significa el matrimonio y el compromiso que implica cuando ellos no son capaces de ponerse de acuerdo. Ninguno de los dos está dispuesto a ceder pero, finalmente, es Tami la que decide volver a sacrificarse por la carrera de su marido.

Por otro lado, tenemos a Riggins, que gracias a Tyra, ha decidido no irse a Alaska y empezar de cero en Dillon. Pero lo primero que hace es reconectar con su hermano Billy a partir del pequeño Stevie, y es que por muy lobo solitario que Tim insista ser, siempre se acaba apoyando en los suyos. Tyra no va a abandonar la universidad ni sus planes (¿en la política?) por Tim pero estoy segura de que sus futuros se volverán a encontrar. Su relación ha estado llena de altibajos pero siempre han vuelto.

Y hablando de los Riggins, Becky vuelve a vivir con su madre y deja detrás a Mindy desconsolada. No empezaron su relación con buen pie pero han acabado apoyándose la una a la otra en momentos muy difíciles. Así pues Mindy, más que una madre, se convirtió en su hermana mayor y seguro que éste vínculo se mantendrá principalmente porque es la canguro perfecta para sus gemelos ¿no creéis?

Por último están Vince y Jess. Vince tira la toalla con su padre e intenta mantenerse concentrado en el partido. Sabe que puede convertirse en una de las noches más importantes de su vida así que no quiere dramas a su alrededor. Pero el entrenador, con buen criterio, permite que su padre no se pierda un momento tan trascendente en la vida de Vince por un error. Pero antes del partido, Vince aún tiene tiempo para reconciliarse con Jesse, que anda preocupada con su futuro tras la disolución de los Lions en el Superequipo de los Panthers.

Pero cuando sólo parecía que faltaba el partido por jugar, una llamada de Buddy y unos papeles encima de la mesa hacen que Eric cambie de opinión y decida que su mujer se merece seguir su sueño. Y menos mal, porque reconozco que me habría llevado un gran disgusto si no lo hubiese hecho. Ha cambiado la vida de muchos jóvenes, entre ellos Vince, pero esto lo puede seguir haciendo en cualquier otro sitio, y más teniendo en cuenta que su equipo acaba de ganar el estatal.

Y así llegamos al final. Justo antes de ver si Vince consigue anotar y darle la victoria a los Lions, mediante una elipsis vemos qué pasa ocho meses después con nuestros queridos personajes. Eric está entrenando a los Pioneers de Philadelphia, Tami parece encantada con su nuevo trabajo en la universidad de Braemore, Vince y compañía (incluido Buddy Jr.) estan en el superequipo de los Panthers entrenado, entre otros por Billy Riggins, Luke de alista en el ejercito y deja a una Becky esperándole en Dillon, Matt y Julie parecen felices juntos en Chicago, Jess está de ayudante del entrenador en los Dallas Walker, y Billy ayuda a su hermano Tim a construir la casa de sus sueños. Y todo esto no es más que el principio porque como dice el entrenador, todos tienen un gran camino por delante.

Y se acabó. Me he dejado muchísimas cosas por decir pero ahora me gustaría saber qué os ha parecido este final. Yo creo que ha sido el final perfecto, y es que ha sido tremendamente emocionante pero con una primera media hora divertida y entrañable. Han sido cinco temporadas grandiosas y difícilmente volveremos a ver una serie con unos personajes tan reales como los de Friday Night Lights. Y ya sólo me queda una cosa que decir: Clear eyes, full hearts, can’t lose!