[Recap] 7×13 House: Two Stories

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Desde la temporada pasada, la producción de House ha tomado cierta licencia para experimentar con la narración de sus episodios. En general, se mantiene el tradicional esquema de «el paciente de la semana», aunque los misterios médicos tienden a pasar a segundo plano. En ocasiones nos presentan episodios totalmente distintos, como: 5 to 9, el cual narra un día en la vida de Lisa Cuddy; Broken y Help Me, que marcan el principio y el fin de la rehabilitación de Gregory House; Now What?, primer episodio de la presente temporada, donde comienza la relación Huddy. Pero el episodio de esta semana, deja una sensación totalmente extraña, por no decir otra cosa, a pesar de los momentos divertidos que ofrece.

Desde con el título y la intensión del mismo, vamos mal. Como lo comenté en los avances, Two Stories inmediatamente refiere al clásico Three Stories, uno de los mejores episodios de toda la serie. En esta ocasión se rescata la idea de descifrar dos historias, dos "misterios" sin relación con algún caso médico -- vamos, el paciente no es importante en el desarrollo de la trama --.

El episodio comienza con un par de niños en una escuela privada; terminan en la dirección por "comportamiento inapropiado". Cuando se dirigen al banco para esperar su turno, se encuentran con House. Desde aquí comienzo con un gran What the hell? Los estudiantes se preguntan qué hace un adulto en la dirección, mientras House se muestra "interesado" en conocer la historia de estos pequeños. Ya saben, entre su obsesión con el comportamiento humano y nada más distraerlos para no revelar su historia.

Los hechos son mostrados gracias a flashbacks en distinto espacio/tiempo. Por parte de House, la línea principal es la pelea con Cuddy y cómo arreglar el disgusto; poco a poco vamos uniendo las piezas, algo predecibles, para descubrir el motivo real de su visita al instituto. Los chicos tienen sus propios "conflictos", no tan alejados a los que vive Huddy. De hecho, es como si fuera una versión infantil de dicha relación. Ambos, el chico y House, suelen ser unos idiotas; la chica y Cuddy suelen tener la razón. Vale, vale. Hasta ahí lo acepto, pero ¿era necesario todo este alboroto para explicar ese punto?

Vamos, sabemos que House es un idiota que por alguna razón adoramos. Por la manera en que percibe al prójimo, quizá. También sabemos que Cuddy le ha pasado por algo muchas acciones, a nivel laboral y a nivel personal. Más allá de haber utilizado el cepillo de dientes o no haber sacado la basura, el problema es y siempre ha sido que parece que House no se preocupa por Cuddy. En realidad si se preocupa, a su propia manera. Al final es una relación de dos y House tendrá que aprender casi a tropezones. Entiendo que la serie debe explorar esto, pero agradecería que lo hicieran de manera secundaria. Quiero mis misterios médicos de regreso.

Sin duda debo admitir que el episodio cuenta con momentos realmente divertidos, otros que se van de las manos totalmente. Por ejemplo, hablemos la plática en el día de la carrera. A lo mejor son mis ideas, pero creo que se pasan de la raya con algunos comentarios enfrente de los niños, en especial los que involucran violencia. Por otro lado, los homenajes a ciertas películas son geniales, como al inicio con la escena Pulp Fiction. Lo malo es que después se gasta el recurso; con dos veces habría sido suficiente.

La idea de dos historias, aunque pudo ser mera casualidad las similitudes entre niños y adultos, resulta tan obvio. Y, ahora que lo pienso, a lo mejor el episodio fue concebido como el dedicado a San Valentín. ¿Notaron que en el salón, y en la escuela en general, hay corazones? Al final, House recibe una buena lección de la directora. Además de corroborar su verdadera identidad, descubre que el objetivo final de House era el que aceptaran a Rachel en la escuela y así demostrarle a Cuddy que le importa sus necesidades. Las palabras de la directora son geniales: llegó la hora de madurar.

Al final House pide una sincera disculpa, la primera en toda la relación -- recordemos que las demás ocasiones había sido pura mentira --. Parece que Cuddy está domando a House. Ambos se necesitan, así que House debe dejar a un lado su egoísmo para continuar con la relación. Vale, eso también lo sabíamos, ¿no? En general, Two Stories se queda como un episodio mal ejecutado en su conjunto. O al menos me queda esa sensación. Entre mis momentos favoritos: cuando House habla sobre su equipo. Su versión caricaturizada de Taub, Chase, Foreman y Masters es lo máximo.