[Recap] 7×15 Grey’s Anatomy: Golden Hour

[spoiler2]

Lo notamos desde la semana pasada con P.Y.T. (Pretty Young Thing), y lo confirmamos ahora: Grey's Anatomy regresa a sus orígenes. Recuerdo cuando, años atrás, nuestros personajes favoritos eran unos internos; estos egresados de medicina persiguiendo su sueño de volverse cirujanos, sin haber tenido mucha vida social y, por consecuencia, reviviendo una y otra vez la etapa "preparatoriana" -- alguna vez Callie lo explicó con mayor congruencia que yo, pero entienden mi punto --. Parace que esta etapa no termina e irónicamente, en esta ocasión lo comprobamos con Altman y Bailey. Esto es tan sólo uno de los aspectos interesantes de en Golden Hour.

A lo largo del episodio seguimos a Meredith Grey, quien se ofrece a dirigir la sala de emergencias -- un ofrecimiento que sin duda es material para una Jefe de Residentes --. A lo largo de esta hora tenemos cinco pacientes: Oliver, el padre que busca llevar a su hijo al gran juego; Nathan, un pequeño de 4 años con fractura de fémur; Adele, la esposa de Webber, con una fractura en la muñeca; Stewart, el borracho con el cuchillo en la cabeza; y el hombre con la novia imposible -- que sinceramente no recuerdo su nombre --. Toda esta acción directo del pit con mucho drama personal. Una hora que para muchos significa la vida o la muerte, mientras para otros queda como una hora más; como lo fue para Sloan, Arizona, Torres y Hunt en este episodio.

Golden Hour se distingue por llevar la acción en tiempo real, al puro estilo 24, marcado con los relojes que vemos a lo largo de cada corte: sea el reloj de pared, la "cita" en un elevador, los monitores, un reloj de buró, hasta un iPhone. Algo poco común en Grey's, pero al final se ha ejecutado efectivamente gracias al guión de Stacy McKee y la dirección de Rob Corn. Como resultado tenemos una hora equilibrada, que muestra varias aristas del ejercicio médico a través de diversos personajes.

El ritmo del episodio lo lleva Meredith Grey, quien dirige esta orquesta llamada Sala de Emergencias. Grey demuestra que tiene control, que puede con la presión, que está lista para escalar. Además de canalizar a los pacientes, Mer atiende asuntos importantes para su vida: la "cita" con Derek a las 18:30hrs y el asunto Yang/Torres, cuando esta última le pide a Cristina ser la madrina de su bebé. Al final todo tiene que ver con el McBaby que tanto espera MerDer, el bebé ficticio que varios deseamos sea una realidad. En medio de tanto estudio sobre el Alzheimer, resulta excelente que den un descanso al personaje porque ¿no pretenden que sigamos dos años de investigación médica?, ¿verdad? Bueno, al menos se abre la posibilidad de un giro inesperado con la reaparición de Adele. ¿Padecerá la enfermedad?

Como lo hemos comentado en diversas ocasiones, la relación entre Teddy Altman y Henry nos recuerda a Izzie Stevens y Denny Duquette. Cierto, no es exactamente el caso, pero en esta ocasión queda claro el interés de Henry hacia su esposa. Ahora es turno de Teddy decidir si da el paso o se mantiene así, enamorándose de hombres inapropiados, en momentos inapropiados. Vamos, ¿en serio piensa que el tal William tiene potencial? Me gustaría pensar que el caso que atiende es una metáfora a lo que puede pasar entre ella y su esposo; como el fallo de la aorta, el amor se puede detectar tarde. Parece que no será tan fácil para la Cadio Goddess. ¿Creen que se repita la historia?

Como lo notamos en el episodio anterior, Alex Karev se siente atraído por Lucy Fields. Y viceversa. Declarado. Vamos, ¿quién se ofrece a ayudar de esta forma? Me encanta como Alex se congela ante las palabras de Lucy y me encantaría aún más verlos trabajar juntos. Algo me dice que Fields se quedará un buen rato por aquí y, tal vez, la vuelvan regular ¿qué dicen?, ¿les agrada la idea? Al final, Karev se queda en el hospital para atender al pobre niño con la fractura -- como a los padres, se me hizo eterna la espera --. Una acción que llama la atención de la gineco-obstetra. Vale la pena mencionar que los boletos terminaron en manos de Jackson y Lexie -- cuidado Mark Sloan --.

Otra que volvió a aquella época de residente, emulando a sus estudiantes, fue Miranda Bailey. Me encantó el tratamiento que dieron a su personaje, en especial por las situaciones: Meredith preguntando sobre Altman, mientras Bailey hace señas a Eli; Bailey en plena pasión con su enfermerito cuando Derek abre la puerta. Es como si Meredith y Derek vieran su propio romance encarnado en Bailey y Eli. La frase de Derek me mató de la risa: «Never ask me what I might have seen or might not have seen in there». A lo mejor la historia Bailey/Eli es una simple aventura; mientras tanto a nosotros nos dará momentos muy cómicos.

Golden Hour es un gran episodio, sin duda. Tiene todos los elementos distintivos de Grey's Anatomy: da continuidad a la formación de nuestros residentes favoritos y, a su vez, desarrolla líneas actuales. Es grato tener de vuelta a Adele de vez en cuando, abriendo la posibilidad de una subtrama. Sin duda sería interesante la idea del Alzheimer en ella y el efecto en Richard Webber. Por otro lado, la subtrama de Teddy Altman necesita más movimiento; en parte, tengo sentimientos encontrados con esta subtrama, me gustaría que lo desarrollaran lo antes posible. Y, por último, ¿tendremos McBaby pronto? El tiempo lo dirá.