Clásicos del domingo: Popular

Para los que piensan que Glee salió de la nada, hay que recordarles que en 1999 Ryan Murphy creó junto a Gina Matthews Popular, una serie ambientada en un instituto en el que se lidiaba una lucha encarnizada entre los estudiantes populares y los losers. ¿Os suena, verdad? Algunos pensarán que esta premisa se podría aplicar a cualquier serie ambientada en un instituto/universidad y razón no les falta -- véase 90210 o incluso Greek -- pero la trama principal de la serie demuestra que las similitudes entre Glee y Popular son algo más que una pura casualidad.

Brooke McQueen (Leslie Bibb) es animadora y la chica más popular del Instituto Jackeline Kennedy, mientras que Sam McPherson (Carly Pope) es editora del periódico estudiantil y forma parte del grupo de los impopulares. Ambas se odian a muerte pero se ven forzadas a vivir juntas después de que sus padres se prometiesen tras coincidir en un crucero. (¿He oído Kurt y Finn?) Eso provoca que Brooke y Sam se unan en una alianza contranatura para provocar la separación de sus respectivos padres.

A pesar de que la serie en un principio se centraba en Sam y Brooke, varios de los peculiares personajes secundarios que poblaban el Jackeline Kennedy acabaron superando en popularidad a las protagonistas. Tal es el caso de la superficial Mary Cherry (Leslie Grossman), una especie de proto-Brittany pero mucho más loca y exagerada, la maquiavélica y ambiciosa Nicole Julian (Tammy Lynn Michaels), la acomplejada Carmen Ferrara (Sara Rue) o el empollón Harrison Johns (Christopher Gorham) por nombrar sólo algunos.

Sus tramas no diferían demasiado de las de cualquier serie adolescente -- envidias, embarazos no deseados, trastornos de alimentación... -- pero su punto de vista rezumaba mala leche, algo que encantó a los adolescentes de medio mundo. Otra de las claves de su éxito residía en que sus personajes empezaron siendo una gran caricatura pero, casualmente, acabó perdiendo gran parte de su gracia a medida que empezaron a evolucionaron y se hicieron más reales.

Las audiencias de su primera temporada fueron más que buenas, pero la ya extinta cadena The WB decidió programarla los viernes y eso la hundió hasta el punto de ser cancelada. Por desgracia, la serie finaliza con un gran cliffhanger, pero que eso no eche para atrás a todos los que no hayáis visto Popular porque tienes momentos realmente memorables. Por cierto, Ryan Murphy parece estar un poco obsesionado con Vogue, el archiconocido videoclip de Madonna, ¿no creéis?

Foto: Toutlecine