Clásicos del Domingo: ALF

Os voy a contar una historia. La historia de una serie de la NBC que nació con la idea de convertirse en una parodia de ET pero que rápidamente se hizo con una personalidad propia gracias a un humor familiar pero irreverente y un personaje principal llegado de otro planeta. ALF (Alien Life Form) es una de las series de mi infancia que recuerdo con más cariño. ¿Quién podía resistirse a este peludo extraterrestre? Seguramente nadie. Su encanto, su particular sentido del humor, su socarronería; lo convirtieron con el tiempo en un icono de la cultura popular.

La serie fue emitida por la cadena NBC entre entre 1986 y 1990, cuatro temporadas y un total de 102 capítulos. El final de la serie fue abierto, un cliffhanger en toda regla. Años más tarde, en 1996, los creadores presentaron una película para completar la historia titulada Project ALF. En este enlace podéis ver la intro de la serie.

Todo empezaba cuando ALF, cuyo nombre real era Gordon Shumway, se estrella en el garaje de la familia Tanner tras escapar por los pelos a la destrucción de Melmac, su planeta. La destrucción del mismo se ocasionó porque todos sus habitantes enchufaron al mismo tiempo el secador de pelo. ALF se queda a vivir con la familia, la cual se ocupa de él e intenta mantenerlo oculto. Algo bastante complicado ya que ALF era un ser altamente sociable que detestaba no poder salir de la casa.

Los Tanner acogen a ALF con desigual entusiasmo. Son una familia de clase media, con los problemas típicos y bastante normales. El cabeza de familia, Willie (Max Wright) es trabajador social y suele discutir bastante con ALF porque siempre consigue sacarlo de sus casillas. Kate (Anne Schedeen), la mujer de Willie, no aprueba la presencia del alienígena pero con el tiempo acabará cogiéndoles cariño. Los hijos Lynn (Andrea Elson) y Brian (Benji Gregory) establecen pronto una buena relación con ALF, sobre todo el niño. Otro miembro de la familia importante era Lucky, el gato. Para ALF este animal representaba una fuente constante de problemas. En Melmac los gatos se comían y aquí no puede ni tocarlo.

ALF era pequeño, peludo, tenía cuatro dientes, 202 años y ocho estómagos. El personaje de ALF era una marioneta, lo que daba lugar a maratonianas jornadas de trabajo y dificultaba enormemente la grabación de la serie. Esto originaba mucha tensión en el equipo. Los cuatro actores de la serie coinciden al señalar que había un alto nivel de tensión en el estudio. A parte de las marionetas existía el disfraz de ALF, que se usaba cuando era necesario mostrar al alienígena de cuerpo entero. En eses casos, Michu Meszaros, de 83 centímetros de altura, se enfundaba en el traje.

El éxito de la serie fue muy grande. Tanto que tuvo dos <em>spìn off animados. Uno era ALF: The Animated Series, emitido entre 1987 y 1988 donde se contaban las aventuras de Gordon en Melmac, antes de que el planeta explotara. Son dos temporadas con un total de veintiséis capítulos donde conoceremos a los amigos, la familia y la novia de nuestro pequeño y peludo amigo. El otro era ALF Tales, emitido entre 1988 y 1989, dos temporadas también y ventiún capítulos. Aquí se recreaban cuentos de hadas con los personajes de la serie.

El impacto de ALF en la cultura popular fue enorme. Podemos encontrar referencias a la serie y el personaje en The Simpsons, Blossom o The Big Bang Theory; en el videoclip We Made You de Eminen aparece con una camiseta de ALF. Existen muñecos de ALF que podéis encontrar, por ejemplo, en Amazon. En España se han editado en DVD las cuatro temporadas de la serie.

ALF fue una de las series más entrañables y esperpénticas de la década de los ochenta. Yo guardo grandes recuerdos- de las andanzas del pequeño alienígena y siempre que puedo revisito la serie. Puede que a los ojos de las nuevas generaciones no parezca gran cosa pero ALF tenía ritmo, humor, cinismo, mala leche, ternura, diversión y un extraterrestre. Simplemente genial.

Foto: Taringa