Clásicos del domingo: Desaparecida

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Cuándo hace un par de semanas se estrenó The Killing, había algo en ella que hacía pensar inevitablemente en Twin Peaks, ya sea por su enfermiza ambientación o por el magnetismo de sus personajes. Pero reconozco que a lo largo de todo el episodio en varias ocasiones me vino a la cabeza Desaparecida, probablemente una de las mejores series españolas de los últimos años y que, bajo mi punto de vista, marcó un antes y un después en la manera de hacer ficción en España.

La serie, que en Argentina se estrenó bajo el nombre de Bruno Sierra, el rostro de la ley, se centraba en la investigación de la desaparición de Patricia Marcos, una chica a punto de cumplir los dieciocho años, que vive en Blancaró, un pueblo ficticio a las afueras de Madrid, y que no regresa a casa después de pasar la noche en las fiestas del pueblo vecino. La familia, alarmada, se lanza a la búsqueda de Patricia hasta que no les queda más remedio que acudir a la Guarda Civil. A partir de ahí, la Unidad Central Operativa, con el agente Bruno Sierra (Miguel Ángel Solá) a la cabeza, se encargará de la investigación y conseguirán llegar hasta el fondo de la misteriosa desaparición.

Pero más allá de la resolución del misterio, sin duda uno de los puntos fuertes de la serie es la solidez de sus interpretaciones. Tantos los actores jóvenes entonces en su mayoría desconocidos (como es el caso de Marina Salas a la que actualmente podemos ver en El Barco) como los más veteranos, consiguieron que los espectadores siguiésemos semana tras semana la evolución del caso con el corazón en un puño porque, como se decía en su primer episodio, todo el mundo era sospechoso.

La realista representación del dolor de unos padres (interpretados por unos magníficos Carlos Hipólito y Luisa Martín en estado de gracia) que luchan con todas sus fuerzas para que el caso de su hija, a la que no conocían tanto como pensaban, no se convierta en uno de los miles de casos sin resolver, y la relación que surge entre el padre y el peculiar teniente Sierra, elevan la serie a una calidad pocas veces vista en la televisión española. Por eso no es de extrañar que, además de hacerse con el cariño del público y el apoyo unánime de la crítica, consiguiesen múltiples premios internacionales tanto para la serie como para sus actores.

Posteriormente, y dado que la serie nació con la idea de durar tan sólo una temporada, se creó un spin-off de la serie titulado UCO aprovechando el tirón del carismático teniente Sierra (cuyo acento argentino se justificó como una malformación en el paladar) y la sargento Laura Andrún (Esther Ortega) pero, por desgracia, no consiguió repetir el éxito de su predecesora. Por último, para los que queráis recordarla o verla por primera vez, tenéis a vuestra disposición tanto los trece episodios que componen la primera y única temporada de Desaparecida como los once episodios de UCO en la web de Televisión Española.