¿Está en peligro la octava temporada de House?

¿Qué está pasando últimamente? Entiendo que productos con no demasiada audiencia tengan problemas para renovar pero lo que nunca me habría imaginado es que se pudiese morir de éxito. Muchos estábamos al tanto de los problemas que estaban teniendo para llegar un acuerdo AMC y Matthew Weiner que han provocado que no tengamos Mad Men hasta bien entrado el 2012. Pero lo que no sabíamos es que House no está en una situación mucho mejor.

NBC Universal, la productora de la serie, y FOX, la cadena que la emite, tienen como fecha límite para llegar a un acuerdo hasta el 15 de abril y a partir de ahí la productora propietaria de los derechos podrá vender la serie a cualquier otra cadena que se interese (incluyendo a la propia NBC). El tiempo se agota y seguro que a la serie le salen varios novios dispuestos a acogerla en su parrilla pero ¿FOX dejará marcharse a una de sus series emblema? La verdad es que se me cuesta creerlo.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que para la octava temporada puede que tengamos alguna baja importante en el reparto. Robert Sean Leonard ha manifestado en más de una ocasión que tiene ganas de hacer otras cosas y, de hecho, próximamente estrenará una obra de teatro en Broadway. Esto, en principio, no afectará demasiado al rodaje de la serie pero el actor todavía no tiene claro si seguirá. En mayo expira su contrato, como también lo hace el de Lisa Edelstein, Omar Epps y Jesse Spencer.

El que sí ha firmado por una temporada más es Hugh Laurie, así que muy mal tendría que ir la cosa para que no hubiese octava temporada. Y es que parece claro que House durará hasta que Laurie quiera. Eso sí, este tipo de problemas entre cadenas ponen en un lugar bastante difícil a los actores que todavía no tienen contrato renovado y que podrían decidir buscarse la vida en otros proyectos viendo que nadie parece tener la potestad de asegurarles su continuidad. Pero no avancemos acontecimientos, todavía quedan cuatro días para la fecha tope así que no podemos descartar que lleguen a un acuerdo in extremis. Crucemos los dedos para que así sea.

Foto: FanPop