[Recap] 2×18 The Good Wife: Killer Song

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Con qué mal cuerpo nos dejó la revelación de Blake la semana pasada. Y por si alguien lo había olvidado ¡nos vuelven a poner la escena al inicio de este Killer Song, ¡menuda manera de empezar el episodio! Nadie puede negar que The Good Wife es diligente, y ni siquiera necesita coger carrerilla para emprender la marcha. Pero vayamos a lo nuestro, soltada la bomba, a Kalinda sólo le quedaba hacer control de daños pero ¿a quién acudir?

Evidentemente, Alicia queda descartada pero, por suerte, cuenta con la inestimable ayuda de Cary. Si es que no hay nada como tener amigos en el sistema. Y aunque Kalinda tenga razones para estar asustada (y mucho), aquí el que tiene más que perder es Peter porque destruiría su imagen de hombre redimido que tan bien le ha funcionado a lo largo de la campaña con su lema New Beginning y, sobre todo, porque le alejaría definitivamente de Alicia.

Reconozco que la secuencia en que Kalinda y Peter hablan sobre el tema me puso los pelos de punta porque rezuma incomodidad. Además, no podía dejar de pensar en la reacción de Alicia cuando se entere. Si Peter gana las elecciones, Matan Brody le tendrá en la palma de su mano, pero si las pierde, nada le asegura que no saldrá a la luz en cualquier momento. Así pues, haga lo que haga tendrá la espada de Damocles amenazando con poner fin su carrera y la convivencia con su familia.

Paralelamente, otro que intenta redimirse es Eli. Después de utilizar a Natalie Flores para hacer tambalear la candidatura de Wendy Scott-Carr, se siente en deuda con ella e intenta ayudarla a conseguir la ciudadanía (o lo que sea). No me cansaré de decirlo pero Eli me parece un personaje fascinante, tanto por su lado maquiavélica como por su lado más humano. Es por eso que me ha encantado verle utilizar su maquiavelismo para ayudar al padre de Natalie. ¿Hay alguien a quién no conozca este hombre? La pena es que parece que Natalie no está dispuesta a dejar a su novio contorsionista por Eli, y no la culpo, pero espero que esto no quiera decir que no la volveremos a ver.

Y para el final, me he dejado el interesante caso de la semana. Un criminal que torturó, violó y mató a una mujer pero que eludió la cárcel al alegar enajenamiento mental. Además, se dedica a escribir canciones sobre sus víctimas para expiar sus errores que resulta que se convierten en éxitos. Y todo esto hace que nos planeemos un viejo dilema de difícil resolución: ¿se pueden ponen límites al arte?

Yo soy de las que piensan que depende de la motivación y las intenciones del autor ya que, como en el caso de Jarvis Bowes, no puedo evitar que se me revuelva el estómago al ver como un asesino no sólo se lucra de sus crímenes sino que pretende demandar a una página web que permite descargas ilegalmente su canción. Por suerte, la hybris de Bowes hace que caiga en su propia trampa y acabe confesando otro crimen. Eso sí, reconozco que Drive On Out también se me acabó enganchando y me quedé con las ganas de escuchar la canción dedicada a Alicia.

En general, Killer Song ha sido un episodio intenso a pesar de que no hemos avanzado demasiado en las tramas importantes. Pero si algo nos ha quedado claro es que, a partir de ahora, vamos a tener que estar muy pendientes de la campaña de Peter. Aunque, sea cual sea el resultado, ¿creéis que Blake permitirá que el affair se mantenga en secreto y que Kalinda se salga de rositas? Yo diría que no.