[Recap] 2×20 The Good Wife: Foreign Affairs

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Parecía que The Good Wife ya no nos podía sorprender, que no nos podrían ofrecer ningún momento más loco que el del león parlante de la semana pasada pero no podríamos estar más equivocados. Foreign Affairs tiene tantas cosas a comentar que sólo puedo repetir las palabras de Will: Oh my God! It’s like being in a Woody Allen movie!

¿Quién se iba a imaginar que una simple demanda de una pequeña de perforación a una gran petrolera se podría convertir en un circo político? La cosa no empezó precisamente con el demandante en el hospital a causa de un ataque al corazón pero nada presagiaba que el gobierno venezolano con Hugo Chávez al frente se meterían por el medio proporcionándole a esta trama un peso que no pensé que tendría. Sinceramente, creí que sería una trama bastante secundaría y supeditada a la trama política de la campaña de Peter pero ha resultado ser una distracción de lo más divertida.

Las carcajadas y el chandal de Hugo Chávez vía conferencia, sus cambios de leyes en función de sus intereses y que contrate a un actor de Law & Order como abogado son todo un punto pero el momento en que el presidente venezolano reclama un Óscar para Courtney Love es locamente delicioso. Eso sí, no desaprovechan la situación para criticar la continua violación de los derechos humanos en Venezuela y, de paso, a las grandes empresas que se aprovechan de las pequeñas gracias a contratos que les cubren sus espaldas.

Por suerte, andaba por allí Natalie Flores para traducir y poner un poco de cordura en tanta locura. Y lo hace tan bien que consigue un trabajo en Washington como traductora a tiempo completo para desgracia del pobre Eli que sigue bebiendo los vientos por ella. No sé si volveremos a verla pero esa despedida con el if this were another time me parece que deja la puerta abierta o, al menos, entreabierta (con permiso de Andre).

Aunque ahora mismo Eli tiene mucho trabajo por delante como para pensar en enamorarse ya que, gracias al pequeño empujoncito de Alicia, Peter gana las elecciones y el partido está tan encantado con su evolución que ya está pensando en el senado. ¿Pensarían lo mismo si Alicia se bajase del barco? Ya veremos porque todavía tenemos que esperar al próximo episodio para conocer las repercusiones pero dudo que las cosas sigan como están.

El perseverante Andy Willey da al traste con la nueva vida de Alicia que ya se veía en su nueva mansión de estilo colonial. Pero no puedo evitar preguntarme si Willey sabía realmente quién era Leela o si tenía una intuición que fue confirmada por la reacción de Alicia. En otras ocasiones hemos visto como el investigador se hace un poco el despistado para conseguir la información que necesita e intuyo que éste ha sido otro de estos momentos. ¿Pero no podría haberse esperado al día siguiente? Es que no le deja ni un momento para celebrar la victoria de su marido de la que tiene gran parte de culpa.

Ahora no nos queda otra que preguntarnos durante tres semanas qué es lo que hará Alicia porque volvemos a tener otro desesperante parón y hasta el 3 de mayo no tendremos episodio nuevo. Kalinda parece resignada a perder la amistad de Alicia y todo parece indicar que así será. ¿Y qué pasará entonces en Lockhart/Gardner? ¿Alicia cambiará de aires? ¿O será Kalinda la que deje el bufete? Y si es Alicia la que se va, ¿podría dejar su (casi recién estrenada) carrera como abogada para meterse en política? Lo cierto es que tiene muchos novios que la cortejan (Rita Wilwon, Louis Canning, el Comité Demócrata) así que no sería descabellado pensar que pueda dejar Lockhart/Gardner y reinventarse de nuevo (que de esto va The Good Wife). ¿Alguna teoría sobre lo que podría decidir Alicia?