[Recap] 3×19 Fringe: Lysergic Acid Diethylamide

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Todo parecía indicar que Lysergic Acid Diethylamide iba a ser un episodio especial por no decir directamente raro y lo cierto es que, al menos en mi caso, ha superado con creces mis expectativas. Después de una semana de descanso, volvemos a nuestro universo tras la escapada over there de Bloodline con un objetivo claro: sacar la conciencia de William Bell del cerebro de Olivia. Y como lo de traspasarlo a otro cuerpo parece que no funciona, lo único que les faltaba por hacer era entrar en su cerebro y rescatar la conciencia de Olivia para que no se perdiese definitivamente.

Dos mil miligramos de LSD compartidos son la llave que necesitan para entrar, pero una vez allí, todo se acaba complicando de mala manera. Walter, Peter y Bell se encuentran con un universo adverso dónde todos visten como Olivia y en el que les persiguen para matarlos sin razón aparente. Incluso una Nina con su mano robótica descubierta intenta lanzar a Walter por el agujero del ascensor, ¿será que Olivia sigue desconfiando de ella? Pero lo mejor es el momento The Walking Dead con los Brandons persiguiéndoles por la terraza de la Torre Gemela. Como diría Walter, ¡excellent!.

No se nos explica por qué, de repente, los personajes se convierten en dibujo animados (¿rotoscopia?) pero, sinceramente, no lo necesitamos. Seguramente tenga mucho que ver el delicado estado de salud de Leonard Nimoy pero no puedo más que celebrar la decisión tomada por los responsables de la serie. Y es que, además de proporcionarles la suficiente libertad de movimientos como para crear un episodio de la intensidad que requería el tema, no podrían haber encontrado mejor momento para realizar un experimento semejante.

Pero volviendo al tema, la principal limitación de Olivia desde el principio ha sido el miedo, que la paralizaba tanto para actuar como para sentir. Sabemos que tiene razones muy poderosas para ser así, y que otra conciencia entre en su cerebro para desplazarla no hace más que aumentar la lista, pero desde hace tiempo los fans pedíamos que Olivia, por fin, se deshiciese de todos estos traumas y se dejase llevar. El primer paso fue darle una oportunidad a su relación con Peter pero, como hemos podido comprobar, todavía no era suficiente.

El miedo hizo que Olivia se escondiese dentro de su propio cerebro y sólo el amor de Peter pudo sacarla de su escondite en su antigua casa de Jacksonville con la puerta pintada (casualmente) de rojo, el último lugar en el que se sintió realmente segura. Pero el empujoncito final para dejar atrás su miedos se lo proporciona Belly que, antes de perderse definitivamente, la obliga a enfrentarse a ellos y le enseña lo fuerte que es. Eso sí, tal vez hemos pasado de un extremo a otro porque no deja de ser sorprendente la tranquilidad con la que Olivia habla del misterioso hombre del zepelín: I think is the man is gonna kill me.

Probablemente no volvamos a ver a William Bell nunca más pero su final no ha podido ser más redondo. Walter, como Olivia, no se sentía lo suficientemente preparado como para solucionar él solo el problema con Peter y la máquina pero, por desgracia, no le queda más remedio. Tal vez le falte una parte de cerebro pero, como dice Belly, ahora lo compensa con la sabiduría de la humildad. Yo, al menos, confío ciegamente en él.

Y para acabar, me gustaría destacar a Broyles, que además de ser el contrapunto humorístico del episodio y tener que aguantar que Peter le acusa de ser un observer, también nos ha mostrado una parte del personaje que no habíamos visto hasta ahora. Y es que además de ver pajaritos, el LSD hace que salga a la luz el comprensible trauma causado al verse a sí mismo (es decir, a su yo del otro lado) muerto.

Supongo que ahora empezará el debate de si esta especie de episodio homenaje a Inception era necesario o no y yo diría que es básico tanto para la evolución del personaje de Olivia como para el de Walter porque ambos han conseguido quitarse de encima el lastre que les frenaba. Ahora toca centrarse en salvar el universo (o universos) y para ello sólo nos quedan tres episodios más aunque, al menos, no habrá más parones. ¿Qué os ha parecido el episodio?