[Recap] 3×20 Fringe: 6:02 AM EST

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Ha llegado la hora de la verdad, se acerca el momento en que se decidirá el futuro de los universos en peligro y los personajes se encuentran en el punto justo y necesario para afrontar su destino. Olivia se deshizo de su miedos en Lysergic Acid Diethylamide, Walter entendió que llegaría el momento en que tendría que dejar marchar a Peter en Firefly y éste entendió en Os que seguramente la única solución seria sacrificarse. Y ahora es cuando todos estos cambios tienen que empezar a dar sus frutos ya que de ellos depende que la balanza se decante hacia un lado o hacia el otro.

Pero empecemos a repasar el episodio con lo sucedido over there. Gracias a la muestra de sangre del pequeño Henry (por cierto, bonito gesto este de llamarle como el taxista ángel de la guarda de ambas Olivias), Walternate consigue su objetivo de poner en marcha la máquina a pesar de no tener a Peter. Primer minipunto para el equipo de rojo. Pero Fauxlivia no parece dispuesta a sacrificar el otro universo en beneficio del suyo y decide intentar detener a Walternate recordándole que este método implica sacrificar a su hijo. ¡Cómo si éste no lo supiese ya!

Si algo tienen claro ambos Walters es que, al parecer, no existe otro camino. El nuestro Walter necesitó la ayuda de los observers pero el otro hace tiempo que lo tiene más que asumido ya que recordemos que conocía desde hace tiempo la vinculación de su hijo con la máquina. Como le dice a Fauxlivia, él es pragmático y no se puede permitir el lujo de tener ideales, aunque yo añadiría que tampoco se puede permitir el lujo de tener sentimientos.

De hecho, en este sentido Fauxlivia está siendo mucho más egoísta que Walternate porque no podemos olvidar que su repentino interés por salvar nuestro universo se basa en el amor que sigue sintiendo por el padre de su hijo. Por ahora la tenemos neutralizada hasta que todo pase pero dudo que Fauxlivia se quede con los brazos cruzados. Así pues, sólo falta saber si conseguirá escapar por sus propios medios o si alguien la ayudará. Yo apuesto por lo segundo pero cualquiera sabe con lo que nos sorprenderán.

Paralelamente, en nuestro universo hemos empezado a sentir los efectos de la puesta en marcha de la máquina. Los vórtices se multiplican, y aunque cuentan con los conocimientos adquiridos por Olivia durante su estancia en el otro lado, la situación está próxima a ser insostenible. El tiempo para buscar una solución no-traumática se ha acabado, y ahora ni siquiera les sirve de nada sacrificar a Peter. Y es que mientras que allí se centraban en buscar la manera de poner en marcha la máquina, aquí los personajes han tenido que lidiar además con sus respectivos dilemas internos que les impedían actuar.

Después de la emotiva despedida de Peter, creo que casi todos esperábamos verle como en el dibujo (rayos en los ojos incluido) o en su defecto ver como la máquina no respondía, pero lo que nunca me hubiese imaginado es que ésta le rechazase. Ahora no sólo ha sido un sacrificio inútil sino que Peter está en coma y, al menos por ahora, no les podrá ayudar. Si es que al final va a ser verdad lo que de quién da primero, da dos veces.

Walter, por su parte, no gana para disgustos. De nada le ha servido pasar de ser un hombre que sacrifica un universo por su hijo a todo lo contrario. Creyó encontrar su tulipán blanco, su señal de Dios que le indicaba qué es lo que debía hacer para enmendar sus errores pero ahora ya no le queda nada más. Que un hombre de ciencia como Walter acabe rogando de rodillas a Dios que respete su mundo pone de manifiesto la profunda desesperación del personaje. Reconozco que yo siempre saco las uñas cuando la trama vira (aunque sea mínimamente) hacia la religión como en el caso de Stowaway pero creo que aquí está más que justificado.

La pieza clave ahora es el misterioso Sam Weiss. Él parece ser la única esperanza de que nuestro universo pueda sobrevivir aunque ¿hasta qué punto se puede confiar en él? Recordemos que en la finale de la segunda temporada en una pizarra del otro lado pudimos leer la frase A Demon’s Twist Rusts que es el anagrama de Don’t Trust Sam Weiss. ¿Será que el mensaje era sólo pare ellos y que nosotros sí tenemos que confiar en él? Por la cuenta que nos trae será mejor que sea así.

Reconozco que después de la conversación que éste mantuvo con Nina en Concentrate and Ask Again sobre la importancia del amor pensé que pretendía mantenerse al margen y dejar que los hechos fluyeran. Entonces, ¿qué le ha hecho cambiar de opinión? Ni idea pero la cosa debe ser bastante grabe. ¿Será que algo ha cambiado?

Tal y como yo lo veo, diría que podríamos entender que los últimos tres episodios de la temporada están estructurados casi como un film de tres actos y que este 6:02 AM EST es tan sólo la introducción, es decir, el primer acto y el detonante del conflicto que se desarrollará en The Last Sam Weiss y que concluirá en The Day We Died. Y cuanto más se acerca el desenlace, más dura se me hace la idea de que tal vez nos tengamos que despedir de uno de los universos. ¿No podríamos juntar a todos los personajes en un tercer universo y listo? Y por cierto, no quiero ni pensar en quién puede ser el muerto de la finale ya que, llegados a este punto, cualquier pérdida será muy dolorosa. ¡Qué larga se hace la espera!