Jason Biggs descontento con la cancelación de Mad Love

El actor Jason Biggs, uno de los protagonistas de la sitcom Mad Love, ha admitido que está muy disgustado con la cancelación de la serie. La CBS anunció que no renovaría Mad Love para una segunda temporada.

Biggs cree que la culpa de esa cancelación radica en lo difícil que es encontrar la fórmula justa que haga funcionar una comedia. Se trata de un tipo de programa muy específico y siempre se ha dicho que lo más difícil es hacer reír al espectador. No es sencillo, y tampoco es sencillo, hacer una buena comedia; algo que está al alcance de muy pocos. Las sitcoms tienen un ritmo y una cadencia muy específica, tienen que encontrar su tempo, su gracia y saber explotarla. Además, no todos los telespectadores tienen el mismo tipo de humor. A mi me encanta Arrested Development pero conozco gente que no le gusta, que no se ríe con ella.

Biggs está convencido de que con sólo trece capítulos emitidos, los telespectadores no han tenido tiempo de llegar a aceptar y apreciar Mad Love. A pesar de todo, afirma que fue muy gratificante y divertido formar parte de la serie, y que disfrutó mucho trabajando con Sarah Chalke, Judy Greer y Tyler Labine.

El reparto ha sido increíble y me he divertido mucho trabajando con ellos. Para mi, es una lástima que todo haya terminado así

Pero yo no creo que fuera realmente una sorpresa que la serie fuese cancelada. El número de espectadores disminuía cada semana. Si el piloto consiguió reunir a casi nueve millones de personas, el último capítulo apenas llegó a los seis millones. Unas cifras muy pobres para la cadena.

¿Era Mad Love una mala comedia? No. Sin embargo tampoco era una buena comedia. Era una de esas series que están en antena y no molestan. Se puede ver, se puede seguir semanalmente pero tampoco importa mucho que desaparezca para siempre. No había nada que la hiciese destacar, es más, recordaba demasiado a otra serie. Mad Love era una versión menos interesante y divertida de How I Met Your Mother. Las semejanzas entre ambas series eran muy evidentes.

Así que tenemos una serie normalita, demasiado parecida a una serie de éxito todavía en antena y con unos protagonistas poco interesantes. Jason Biggs , Ben en la serie, no podía ser más anodino. Un calco descafeinado de Ted. Biggs, que se dio a conocer gracias a las películas de American Pie, interpretaba a un joven abogado, un personaje muy plano que no despertaba ningún tipo de simpatía. Sarah Chalke, daba vida a Kate, la novia de Ben. Una mujer insufrible, neurótica y bastante egoísta. El resto del reparto, Judy Greer y Tyler Labine, estaban más que correctos en sus papeles pero la dinámica de los personajes y su relación era demasiado predecible y aburrida.

No voy a echar de menos Mad Love. Lo siento por Biggs pero tendrá que buscar un nuevo proyecto. Esos 22 minutos que duraban los capítulos los puedo usar para ordenar el cajón de los calcetines o ver algo mucho más divertido, original e interesante como por ejemplo Community, Modern Family, Raising Hope, The Middle o revisionar Arrested Development.

Foto: Inconsciente Colectivo